domingo, 15 de junio de 2025 02:32
Las primeras causas del alcoholismo en adolescentes son de carácter social, es decir, comienzan paulatinamente la ingesta de bebidas alcohólicas en fiestas o reuniones familiares.
Existe una idea errónea en un grupo de amigos que aquel sin beber nada, es una persona aburrida o distorsiona el momento de disfrute que están viviendo. Cabe mencionar nadie está en obligación de hacer beber a otro sujeto si no quiere.
La acción de consumir alcohol es una manera de divertirse para los adolescentes. Por tal motivo, solo aquel grupo que acepte la bebida será admitido dentro de su círculo social. Este sentido de pertenencia equívoco responde a una falta de integración familiar o social. El adolescente busca las armas necesarias para formar parte del grupo. Si bebe, el resto de integrantes legaliza su inclusión en los próximos encuentros para desinhibirse.
Entrando a la adolescencia, cada joven necesita la aceptación de terceros, porque su inseguridad impide un buen desarrollo de su personalidad. Son seres más dependientes, porque ven en las bebidas alcohólicas un puente de enlace entre ellos y la felicidad (efímera) que genera el estado de ebriedad.
Los chicos más tímidos se convierten en alcohólicos porque a través de ese trance, pierden la vergüenza, al crecer en una sociedad que etiqueta constantemente el comportamiento humano. Otros ejemplos de perder la vergüenza con el alcohol es la posibilidad de conocer personas con el mismo vicio. Al aumentar este círculo de amistades insano, es más complicado salir de allí por cuenta propia, porque el adolescente respalda a su equipo como su “segunda familia” capaces de entender su proceder sin juicios de valor.
Otra causa comprobada es la procedencia en hogares totalmente fracturados por violencia intrafamiliar, indiferencia en demostraciones de afecto o desplazamiento en su figura como hijo/a. Son adolescentes que no poseen identidad, ni se sienten cómodos en el entorno que habitan. Para salir de su zona de confort, beben alcohol hasta embriagarse para hallar un refugio engañoso.
Las patologías psicológicas conducen a los caminos del alcohol con más facilidad que los casos anteriores, porque la ansiedad y depresión son señales muy claras que la personalidad de los chicos está trastocada por múltiples factores sociales, educativos. Acá, el alcohol actúa como ansiolítico para olvidar los problemas y relajar el cuerpo.
Consecuencias
Beber alcohol con desenfreno en edades temprano siempre deja alguna huella. Las moléculas de etanol en las bebidas son muy peligrosas en mediano a largo plazo para los adolescentes. Sus efectos son colaterales, porque el desarrollo corporal apenas comienza.
Alteraciones neuronales: Más de una vez ha resonado la frase que el alcohol mata a miles de neuronas por cada trago, siendo una verdad comprobada. Los receptores cerebrales como circuitos neuronales sufren los estragos de beber líquidos espirituosos a temprana edad.
Trastornos endocrinos: Las hormonas en un infante está en pleno florecimiento. Dependiendo de las causas del alcoholismo en adolescentes, ¿Cuál es su grado de afectación? La hormona del crecimiento está muy expuesta al alcohol, conduciendo a baja estatura, que en términos médicos es conocido como enanismo. Esa misma hormona regula otras funciones durante el desarrollo del cuerpo.
Riesgos de contraer muchas enfermedades: El alcohol no solo acaba con las neuronas y las funciones regidas por el sistema nervioso, porque además fulmina el tejido celular en aquellas que protegen el cuerpo humano de las bacterias y virus. El sistema inmune no está operando como corresponde, por lo cual, un simple resfriado podría convertirse en neumonía.
Alteraciones gastrointestinales: Si, también repercute de manera negativa en las funciones de la pared estomacal, provocando pérdida de apetito temporal. El alcohol es un líquido que irrita la mucosa gástrica, hasta la aparición de úlceras que incomodan a los adolescentes.
Efectos cardiovasculares: Muchas padres se cuestionan por qué sus hijos son hipertensos a temprana edad. Deben reflexionar si el acto de beber alcohol ha influido en ese estado. Igualmente, las taquicardias o descenso del ritmo cardiaco están vinculados con esta acción.
Problemas sociales y emocionales: Luego de sufrir el estigma de ser un adolescente alcohólico, su círculo social saludable se verá reducido por la actitud de la propia víctima al asegurar que no procuran su bienestar. Tienden a aislarse del mundo entero, cuyo refugio exclusivo es el alcohol para olvidar sus problemas emocionales. Están a un paso de ser asociales.
¿Cómo prevenir esta situación?
Ya conocidas las causas del alcoholismo en adolescentes con sus consecuencias, evitar la bebida contribuye a mejorar la calidad de vida en los menores. Mientras los padres estén atentos a las señales de sus hijos, no tendrán inconvenientes en rescatarlos de los brazos malsanos del alcohol.
La intervención para salvar a los jóvenes es de carácter multidisciplinario, y el alcoholismo es considerao una enfermedad que no tiene cura, pero si es controlable con buena desintoxicación física y emocional.
