domingo, 14 de diciembre de 2025 13:40
En la provincia de La Rioja se encuentra plenamente vigente la Ley Provincial que prohíbe el uso y la comercialización de pirotecnia, una normativa que busca reducir riesgos de incendios, proteger el ambiente y cuidar la salud de personas sensibles como niños, adultos mayores, personas con discapacidad y animales.
La ley fue sancionada en agosto pasado por la Legislatura provincial y establece la prohibición de todo tipo de pirotecnia recreativa que produzca estruendo o tenga impacto ambiental, aunque contempla excepciones para usos profesionales específicos, como operativos de Defensa Civil o señalización en actividades de montaña.
La diputada provincial Lourdes Ortiz explicó que la norma se apoya en el concepto de “una sola salud”, integrando el bienestar humano, animal y ambiental. “La pirotecnia solo ha dejado consecuencias negativas: accidentes, internaciones, animales perdidos y crisis en personas con hipersensibilidad auditiva”, remarcó la legisladora.
La iniciativa fue impulsada por organizaciones de la sociedad civil, entre ellas asociaciones protectoras de animales, entidades vinculadas a la discapacidad y el Consejo Provincial de Discapacidad. Además, establece sanciones y multas contempladas en el Código de Convivencia, con competencias compartidas entre la provincia y los municipios para su fiscalización.
En los últimos días, la Municipalidad de Chilecito, a través de la Secretaría de Ambiente y la Dirección de Saneamiento Ambiental, realizó operativos de control en comercios locales. Como resultado, se procedió a la clausura de un local sin habilitación y al decomiso de pirotecnia sonora, en infracción a la ordenanza municipal vigente.
En la ciudad de La Rioja, el Concejo Deliberante aprobó en diciembre de 2024 modificaciones a la ordenanza “Pirotecnia Cero”, permitiendo de manera excepcional el uso de material pirotécnico lumínico de bajo impacto sonoro, especialmente en eventos religiosos y festividades tradicionales como la Chaya.
Las autoridades remarcaron que el espíritu de la normativa no es prohibir las celebraciones, sino promover festejos más inclusivos, seguros y respetuosos, reforzando los controles para evitar la venta ilegal.
Desde los municipios y la provincia coincidieron en el llamado a la comunidad a construir Fiestas sin ruidos, basadas en la empatía, el cuidado del ambiente y el respeto hacia los sectores más vulnerables.
Fuente: Nueva Rioja
