En medio de un ataque motivado por el odio religioso dejó al menos 16 personas muertas, entre ellas un niño, y al menos 42 heridas, incluidos dos agentes de policía que participaron de la respuesta al tiroteo. Las cifras fueron ajustándose a medida que avanzaron las investigaciones y el procesamiento de la escena, pero autoridades de salud y seguridad lo confirmaron como el ataque más mortífero en Australia en casi tres décadas. El hecho fue clasificado como un atentado terrorista de motivación antisemita. El incidente de Bondi Beach ocurrió durante un evento que marcaba el inicio de la festividad de Hanukkah.
Según confirmaron las autoridades, dos hombres armados abrieron fuego contra la multitud desde un punto elevado cercano al lugar del evento, desatando pánico entre los asistentes y transeúntes que se encontraban en la zona ayer domingo por la tarde. Los atacantes, informó la prensa local, eran padre e hijo.
La presencia de más de un atacante y la ubicación estratégica desde la que disparaban complicaron la respuesta inicial y multiplicaron el riesgo para quienes se encontraban en el lugar. La dimensión del ataque quedó registrada no solo en los balances oficiales, sino también en imágenes que capturaron con precisión uno de los momentos más críticos de la jornada.
La conmoción por este ataque terrorista generó una ola inmediata de repudios y mensajes de solidaridad por parte de líderes y gobiernos de todo el mundo. Desde Estados Unidos y Europa hasta Medio Oriente y Asia, las reacciones coincidieron en la condena del antisemitismo y la violencia extremista, aunque en algunos casos también expusieron tensiones políticas de fondo vinculadas al conflicto en Medio Oriente. El episodio, calificado por el primer ministro australiano Anthony Albanese como un “ataque selectivo” y “más allá de toda comprensión”, ocurrió durante la celebración de Janucá y volvió a poner en el centro del debate internacional el aumento de los actos antisemitas a nivel global.
“Como primer ministro, en nombre de todos los australianos, a la comunidad judía les digo: los apoyamos, los abrazamos y reafirmamos que tienen todo el derecho a vivir y practicar su fe en paz y seguridad”, afirmó Albanese en una conferencia de prensa en Canberra, al anunciar además que se destinarán todos los recursos necesarios para garantizar la protección de la comunidad judía. Las condenas también llegaron desde Medio Oriente. Irán, Qatar, Turquía, el Líbano y otros países árabes repudiaron el ataque y rechazaron el terrorismo “en todas sus formas”.
Quién es el héroe
Ahmed al-Ahmad, el civil que intervino de manera decisiva durante el ataque terrorista en Bondi Beach, Sídney, Australia, se convirtió en un ejemplo de valentía en medio de la masacre dirigida contra la comunidad judía. A través de un video, se puede ver cómo el hombre se acerca por detrás al agresor sin que éste lo vea y lo inmoviliza por la espalda. De esta forma, logra desarmarlo y automáticamente le apunta con la misma arma con la que hasta hacía minutos estaba disparando a los asistentes al evento.
Los medios australianos identificaron al héroe rápidamente como un hombre de 43 años y de fe musulmana. La acción de Al-Ahmad, al desarmar a uno de los atacantes, mereció el aplauso unánime de las autoridades y la población. La rápida intervención de Al-Ahmad evitó que el número de víctimas fuera mayor.
Según consignaron diversos medios locales, incluido 7NEWS Australia, Ahmed al-Ahmad es un hombre de 43 años que vive en Sídney. El reporte de 7News especificó que él es residente del Sutherland Shire de Sídney y es dueño de una frutería. Además de su labor como comerciante, es padre de dos hijos. Tras su acto de heroísmo, se comunicó que Al-Ahmad recibió dos disparos, uno en el brazo y otro en el hombro o la mano. Se informó que, al momento de conocerse su identidad, se encontraba en cirugía y que se esperaba su completa recuperación.
