lunes, 15 de diciembre de 2025 13:10
El Valle Central fue escenario, entre la tarde del domingo 14 y la mañana del lunes 15 de diciembre, de un fenómeno meteorológico de alta intensidad conocido como downburst o reventón, que provocó tormentas severas y violentas ráfagas de viento. El evento impactó principalmente en San Fernando del Valle de Catamarca y en localidades de los departamentos Fray Mamerto Esquiú y Valle Viejo.
El downburst es una corriente descendente muy intensa asociada a tormentas convectivas que, al impactar contra la superficie, se dispersa de forma horizontal y genera ráfagas extremadamente fuertes en áreas reducidas. Se caracteriza por vientos súbitos y de corta duración, daños concentrados y abruptos, caída de estructuras livianas, ramas, postes y cartelería, pudiendo presentarse con o sin lluvias intensas.
A diferencia de los tornados, este fenómeno no presenta una rotación organizada, lo que dificulta su detección anticipada. En la capital catamarqueña ya se había registrado un evento similar en enero de 2023, con daños de características coincidentes, lo que confirma su recurrencia como riesgo meteorológico local.
Horas antes del episodio, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido una alerta naranja, advirtiendo sobre la probabilidad de tormentas fuertes con ráfagas intensas, actividad eléctrica y lluvias concentradas en cortos períodos.
Pese a que la jornada comenzó con condiciones propias de un día caluroso y soleado, con el correr de las horas se registró una marcada inestabilidad atmosférica. La presencia de aire cálido y húmedo en superficie favoreció la formación de celdas de tormenta aisladas sobre las sierras de Ambato y del Colorado, que luego se desplazaron hacia el este, afectando de manera desigual distintos sectores de la ciudad y zonas cercanas, señala el informe del Centro de Monitoreo de la Capital.
Los registros de la Red de Estaciones Meteorológicas Municipales (REMM) confirmaron precipitaciones moderadas a abundantes, aunque sin alcanzar valores extremos. Los daños observados se vincularon principalmente a la intensidad de las ráfagas de viento.
Impacto en el norte de la ciudad
El informe también advierte, que uno de las celdas más intensas afectó el sector norte de la capital, particularmente el Predio Ferial y barrios aledaños. Allí se registraron:
- Daños en puestos, carpas y estructuras livianas.
- Caída de cartelería y elementos sin anclaje.
- Voladura parcial de techos en viviendas.
La concentración de daños y la violencia del viento en un lapso muy breve resultaron compatibles con la ocurrencia de un downburst.
Ante este escenario, el municipio activó el Protocolo Operativo para Vientos Fuertes y Tormentas, desplegando cuadrillas para tareas de despeje, señalización y relevamiento de daños, además de mantener comunicación permanente con la población a través de canales oficiales. El evento fue tipificado como Tipo 2 – Sectorial, debido a su impacto localizado y a la necesidad de intervención simultánea de múltiples equipos, aunque sin afectación prolongada de servicios críticos.
El episodio vuelve a poner en evidencia la importancia del monitoreo meteorológico local y de una respuesta rápida ante fenómenos de alta intensidad y baja previsibilidad espacial. Al igual que en enero de 2023, el downburst se manifestó nuevamente como un riesgo recurrente en la región, con daños puntuales pero significativos en estructuras livianas y la necesidad de extremar precauciones frente a alertas meteorológicas.
