Salir de vacaciones debería ser sinónimo de descanso, pero muchas veces la cabeza se queda enganchada en dudas domésticas: ¿apagué la plancha?, ¿cerré el gas?, ¿se habrá cortado la luz? Para evitar esos pensamientos —y algunos problemas reales—, especialistas en organización del hogar recomiendan una rutina rápida antes de viajar. Acá, seis acciones clave que hacen la diferencia.
1) Fotos para “hackear” la ansiedad
Antes de salir, sacá fotos de lo esencial: plancha desenchufada, llaves de gas cerradas, puertas y ventanas trabadas. Si en el camino aparece la duda, mirás el celular y seguís disfrutando. Un truco simple que baja la ansiedad y evita regresos innecesarios.
2) El placer de volver a sábanas limpias
Cambiar las sábanas justo antes de irte es un mimo al “yo del futuro”. Volver cansado y encontrarte con la cama lista eleva el ánimo al instante. Tip extra: dejá un pijama limpio o ropa cómoda sobre la almohada.
3) Operación heladera (con truco anti-corte)
Revisá fechas y regalá o descartá lo que pueda vencerse durante tu ausencia. Limpia bandejas y cajones para evitar hongos.
Hack de la moneda: congelá un vaso de agua y poné una moneda arriba. Si al volver la moneda está en el fondo, hubo corte de luz y se perdió la cadena de frío.
4) Malos olores, afuera
Sacá toda la basura (cocina y baños), espolvoreá bicarbonato en los desagües y dejá la puerta del lavarropas entreabierta para que no junte humedad.
5) Energía en modo ahorro
Desenchufá lo que no sea indispensable y todo lo que tenga luz piloto (TV, microondas, routers). Evitás el llamado consumo vampiro y reducís riesgos eléctricos.
6) Plantas vivas, sin vecino de guardia
Si nadie puede regarlas, usá una botella invertida en la maceta o juntá las plantas en la bañera sobre toallas húmedas, con luz indirecta. Llegan mejor a tu regreso.
Con estos pasos, el viaje arranca más liviano y la vuelta es amable. Menos preocupaciones, más descanso: a veces, el verdadero lujo está en los detalles.
