sábado, 17 de enero de 2026 14:00
Pablo Echarri, habitualmente filoso pero medido, explotó como nunca contra Eduardo Feinmann luego de una serie de ataques verbales que el periodista lanzó en redes sociales y que terminaron involucrando a su esposa, Nancy Dupláa. El resultado fue una escalada furiosa que encendió todas las alarmas.
Todo comenzó cuando Feinmann apuntó sin piedad contra Luca Martin, hijo de Matías Martin y una de las protagonistas de “El tiempo de las moscas”, con un tuit que generó repudio inmediato: “Cuando hay un ADN de mierda, cuando los genes son una mierda, nacen seres de mierda. Este Luca Martín es un claro ejemplo”.
La frase, brutal y sin filtros, funcionó como chispa de una bomba que ya venía cargada. Dupláa no se quedó callada y salió a responderle desde su cuenta personal, dando inicio a un intercambio tenso y cada vez más agresivo. Lejos de bajar un cambio, Feinmann redobló la apuesta y fue por Echarri.
“Parece que no le enseñaste respeto. Sobre todo respeto a los mayores”, escribió, trasladando el foco del conflicto al actor. Pero eso no fue todo, el periodista sumó acusaciones políticas y personales, sin pruebas, contra el protagonista de Resistiré.
“Vos siempre defendiendo corruptos y ladrones. Te callaste la boca cuatro años… ¿y ahora venís a hablar? ¿Dónde estabas escondido?”, lanzó, mezclando ideología, agravios y descalificaciones personales. Ahí, Pablo dijo basta. Dolido, enojado y decidido a marcar un límite, respondió con un mensaje que hizo temblar X.
“Che cagón, vivió más de 20 años conmigo el chico… ¿No tenés nada para decirme? ¿O solo vigilanteás mujeres?”, sostuvo. El tono ya no era de discusión virtual, era un desafío directo. La pelea siguió creciendo y el actor dejó en claro que el problema ya no era político, sino familiar.
“Puedo seguir todo el día escribiéndote, porque sos escoria auto percibida republicana, y hay mucho material, pero paro acá”, escribió, anticipando el golpe final. El cierre fue el más fuerte y el que desató la polémica mayor. Sin vueltas, Echarri lanzó una advertencia que sonó a ultimátum: “Lo último, si volvés a dirigirte de esa manera a mi esposa, salgo de la virtualidad”.
