jueves, 22 de enero de 2026 17:50
La comunidad científica internacional se mantiene en alerta tras registrarse la tormenta de radiación solar más intensa de los últimos 20 años. El fenómeno fue confirmado por el Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos (SWPC, por sus siglas en inglés), que lo clasificó en nivel 4 sobre 5, una categoría poco frecuente y considerada de alta severidad.
El evento tuvo su origen en una potente llamarada solar de clase X, la más intensa dentro de la escala utilizada para medir este tipo de explosiones en la superficie del Sol. La erupción liberó una enorme cantidad de energía y partículas cargadas que viajaron a velocidades extraordinarias, impactando casi de inmediato en la magnetósfera terrestre.
Según explicaron los especialistas, esta “avalancha invisible” de radiación puede provocar alteraciones en las comunicaciones por radio, fallas en sistemas de GPS, interferencias en vuelos que transitan rutas polares y posibles daños en satélites. Además, los astronautas y tripulaciones aéreas de gran altitud podrían estar expuestos a mayores niveles de radiación.
Si bien este tipo de eventos no representa un peligro directo para la población en superficie, los organismos de monitoreo continúan observando la evolución del fenómeno ante la posibilidad de nuevas eyecciones solares en los próximos días.
Las autoridades espaciales recomendaron a operadores de satélites y sistemas críticos extremar precauciones, mientras el Sol atraviesa una fase de intensa actividad que podría derivar en nuevos episodios de clima espacial extremo.
