La comunidad de La Falda de San Antonio, en el departamento Fray Mamerto Esquiú, expresa un profundo pesar por el fallecimiento de María Clarisa Ledesma, conocida por todos como la “Señorita Pola”, una mujer cuya vida estuvo estrechamente vinculada a la educación y al compromiso social en su pueblo.
Ledesma falleció anoche, tras una larga enfermedad que afrontó con entereza, acompañada por el afecto de su familia, y el acompañamiento constante de vecinos y allegados, que hoy la despiden con respeto y gratitud.
Nacida en el seno de una familia humilde, supo abrirse camino a partir del esfuerzo personal, y la vocación de servicio. Se formó como maestra de grado en la Escuela de Maestras Clara Janet Armstrong de la Capital catamarqueña y, una vez recibida, se trasladó a un pueblo de la provincia de Salta, donde ejerció la docencia durante algunos años.
Con el tiempo decidió regresar a su tierra, La Falda, donde vivió la mayor parte de su vida, y desarrolló su trayectoria más extensa. En la Escuela N.º 443, se desempeñó durante décadas como docente, convirtiéndose en maestra de generaciones. Su forma particular de enseñar, exigente pero cercana, la volvió una figura muy recordada por exalumnos y familias, no solo por los contenidos impartidos, sino por los valores que transmitía.
Desde la escuela promovió iniciativas que excedieron el marco pedagógico. Entre ellas, realizó gestiones para que alumnos de la institución pudieran participar en colonias de verano, y conocer distintos puntos del país, como Mar del Plata, una experiencia inédita para muchos niños del interior, y que marcó a numerosas familias.
Su compromiso con la comunidad, se manifestó también fuera del ámbito educativo. La “Señorita Pola” fue una gran dirigente social y comunitaria, participando activamente en distintas comisiones y espacios de trabajo. Fue impulsora de un consorcio que permitió concretar la llegada del agua potable a gran parte de la localidad de La Falda, una obra fundamental para mejorar la calidad de vida de los vecinos.
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Asimismo, integró —junto a otros hombres y mujeres— la Comisión Pro Beatificación de Fray Mamerto Esquiú, desde la cual durante años se trabajó de manera sostenida hasta que ese anhelo colectivo se hizo realidad. También presidió la Comisión de Damas del Club Juventud Unida de La Falda, acompañó a grupos juveniles como de la iglesia, carroceros de La Falda, y hasta llegó a ocupar un cargo público, pero al poco tiempo decidió renunciar para dedicarse al trabajo rural por el que también era muy conocida. De hecho, sus dulces caseros fueron muy famosos. Pero además, Pola fue una gestora permanente, acompañando y ayudando a numerosas familias en distintas circunstancias.
Quienes la conocieron, destacan su generosidad, su disposición para colaborar y su compromiso silencioso, sin búsqueda de protagonismo. Por su trayectoria como maestra rural, recibió años atrás una distinción del Estado provincial, entre otros reconocimientos que valoraron su labor sostenida en el tiempo.
En 2024, Maria Clarisa Ledesma, fue además una de las protagonistas del conversatorio “Mujeres con Historia”, realizado en el Museo Histórico Provincial, donde compartió su experiencia de vida, y su recorrido como docente y dirigente comunitaria. También allí recibió una distinción.
Sus restos son velados en la Iglesia San Nicolás de Bari de La Falda, donde es acompañada por la comunidad. El sepelio se realizará esta tarde (martes) en el Cementerio Municipal de San Antonio, para quienes deseen darle el último adiós.
El fallecimiento de la “Señorita Pola” deja un vacío profundo en La Falda. Su nombre queda ligado a la escuela, a las obras comunitarias, y a una forma de compromiso cotidiano que marcó la historia reciente de la localidad.
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