Con un marco imponente de público, alegría y tradición, la primera noche del Festival del Pimiento – Edición 36 / 2026 se vivió a pleno en La Merced, consolidando una vez más a esta fiesta como una de las celebraciones populares más importantes de Paclín y de toda la región.
Desde temprano, el predio comenzó a colmarse de familias, vecinos y visitantes que llegaron para ser parte de una noche cargada de música, emoción y encuentro, en un clima festivo que se sintió en cada rincón. La energía del público fue protagonista y acompañó cada presentación con aplausos, baile y emoción compartida.
El gran momento de la noche llegó de la mano de Lázaro Caballero, quien con su fuerza interpretativa, su conexión con la gente y un repertorio que hizo vibrar al público, brindó un show inolvidable en el Festival del Pimiento 2026, desatando ovaciones y convirtiéndose en uno de los puntos más altos de esta primera jornada.
Junto a él, los artistas locales de Paclín tuvieron un lugar central, mostrando el enorme talento del departamento y reafirmando que el Festival del Pimiento es también una vidriera para nuestras expresiones culturales, nuestras raíces y nuestra identidad.
Cada presentación fue recibida con orgullo y calidez por un público que acompaña y valora lo propio.
En este marco, el Club Deportivo La Merced volvió a cumplir un rol fundamental como anfitrión del festival, reafirmando su objetivo de ser mucho más que una institución deportiva: un espacio de encuentro social, contención y crecimiento para niñas, niños, jóvenes y familias de La Merced, Paclín. Lo recaudado y el esfuerzo colectivo apuntan a fortalecer al club, sostener el trabajo con las divisiones inferiores y seguir apostando al deporte como herramienta de inclusión y comunidad.
La primera noche dejó postales de un festival lleno, movido y profundamente hermoso, donde la música, el trabajo colectivo y la alegría del pueblo volvieron a encontrarse. El Festival del Pimiento 2026 en Paclín no es solo un escenario: es un abrazo comunitario que se renueva año tras año y que en esta Edición 36 ya empezó a escribir nuevas páginas de su historia.
Paclín volvió a demostrar que cuando la cultura se vive con el corazón, la fiesta es verdadera.
