domingo, 15 de febrero de 2026 10:09
Dos mujeres de 22 y 24 años quedaron en prisión preventiva, acusadas de haber intentado matar a la hermana del intendente de San José del Rincón, en la provincia de Santa Fe. La medida fue dispuesta en el marco de una causa por tentativa de homicidio calificado por el uso de arma de fuego.
El ataque ocurrió el lunes 26 de enero, minutos antes de las 23. Según la acusación, las sospechosas se presentaron en el domicilio de la víctima y comenzaron a insultarla y amenazarla desde la vereda. Cuando la mujer abrió la puerta, se habría desatado la agresión.
De acuerdo con lo señalado por el juez de la Investigación Penal Preparatoria, José Luis García Troiano, la joven de 22 años —identificada como C.M.M.— fue sindicada como la autora de los dos disparos que impactaron en el rostro y en uno de los brazos de la denunciante. Tras los tiros, ambas imputadas habrían continuado el ataque a golpes y patadas.
Pese a la intervención de la pareja de la víctima, las acusadas lograron escapar en una motocicleta. La mujer fue asistida y sobrevivió a la agresión.
El fiscal Andrés Marchi solicitó la prisión preventiva al considerar que existían riesgos procesales y que la medida era necesaria para garantizar el desarrollo de la investigación. El planteo fue aceptado y se rechazaron alternativas propuestas por las defensas.
El hecho fue encuadrado como tentativa de homicidio calificado por el uso de arma de fuego, un delito que prevé penas de cumplimiento efectivo en caso de condena.
La denunciante también refirió que el 10 de febrero sufrió un nuevo episodio violento en su vivienda, cuando un hombre de 30 años habría ingresado y la atacó a palazos junto a su padre, de 60 años.
En su declaración judicial, la mujer afirmó que uno de los agresores aseguró haber actuado por orden del intendente de Rincón, Andrés Soperez, quien es su hermano. No obstante, aclaró que no presentó cargos en su contra y que aguardará el avance de la investigación.
“Dijo que lo había mandado Andrés para callarme la boca. Hay testigos que escucharon eso”, sostuvo la mujer, quien manifestó confiar en la Justicia y cuestionó una medida de restricción solicitada por el jefe comunal que le impediría acercarse a determinados lugares, como la escuela de sus hijos.
La denunciante, empleada municipal desde hace más de dos décadas, negó los argumentos esgrimidos por las acusadas respecto de un supuesto conflicto vinculado a su hijo y reclamó que se esclarezcan las responsabilidades sin “abusos de poder”.
Mientras tanto, las dos imputadas continuarán detenidas hasta que avance el proceso judicial y se definan las responsabilidades penales en el caso.
