martes, 17 de febrero de 2026 01:59
Pasó un año desde el tuit que abrió la caja de Pandora: el 14 de febrero de 2025, Javier Milei promocionó en su cuenta de X una criptomoneda llamada $LIBRA y habilitó, con ese gesto presidencial, el ingreso de millones de dólares a un ecosistema que horas después se evaporó. Fue el primer gran escándalo del gobierno libertario. Hoy, doce meses después, el expediente judicial sigue en pie, el Congreso cerró su primera investigación con un informe demoledor, y la figura de Karina Milei continúa bajo sospecha.
La Justicia de Estados Unidos también se movió. Y aunque el oficialismo niega haber firmado algun tipo de acuerdo con los responsables del proyecto, un documento conocido recientemente y confirmado por pericias privadas sostiene lo contrario: el Presidente estampó su firma. En el Congreso, la oposición intenta ahora volver a la carga con una segunda comisión, aunque el nuevo equilibrio legislativo lo complica.
El caso $LIBRA dejó marcas. No solo por la pérdida patrimonial de cientos de inversores argentinos y extranjeros, sino porque puso por primera vez en crisis la narrativa moral del mileísmo. El Presidente, que prometía cortar con los privilegios y erradicar a la “casta”, quedó implicado en una operatoria con lobistas que lo visitaban en la Casa Rosada y salían con negocios en la mochila. Uno de ellos, Hayden Mark Davis, un empresario cripto de 28 años, fue explícito: “Le mando $$ a su hermana y él firma lo que digo y hace lo que quiero”.
Ese mensaje fue citado por The New York Times. También por la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados, que en noviembre de 2025 presentó un informe de 205 páginas con conclusiones institucionales y pedidos judiciales. Según el documento, “los hechos investigados hacen necesario que el Congreso evalúe si el Presidente incurrió en mal desempeño en el ejercicio de sus funciones”. El presidente de esa comisión, Maximiliano Ferraro, sostuvo que “Milei habría prestado una colaboración imprescindible para la realización de la maniobra”, y agregó que “la información y el material probatorio reunido confirma los vínculos económicos directos entre Novelli, Terrones Godoy, Davis y Morales”, en referencia a los empresarios que instrumentaron la estafa.
Es que Davis articuló el vínculo con el Gobierno argentino a través de Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, dos lobistas locales con llegada al entorno libertario. Ambos ya habían actuado como nexo en julio de 2024 durante el Tech Forum, un congreso cripto con presenciacrip oficial. A ellos se sumó Sergio Morales, funcionario designado en la Comisión Nacional de Valores (CNV) por el propio oficialismo, y excolaborador de Karina Milei, quien habría coordinado técnicamente el lanzamiento.
Uno de los momentos clave ocurrió el 30 de enero de 2025. Ese día, Davis ingresó a Casa Rosada acompañado por Novelli y Terrones Godoy. Lo hicieron por la explanada de la calle Rivadavia. Minutos después -según reconstruyó la comisión investigadora- el empresario transfirió 500.000 dólares a una billetera virtual. También se registró esa jornada el ingreso del entonces diputado José Luis Espert. El 14 de febrero, dos semanas después, el token $LIBRA se lanzó en un hotel de Dallas. A las 19.01 del mismo día, veintitrés minutos más tarde del evento en los Estados Unidos, Milei hizo su publicación en X. El capital entró en avalancha. Después, desapareció.
Tres días más tarde, el 17 de febrero, el Presidente buscó despegarse del escándalo. “Yo no lo promocioné, solo lo difundí”, dijo.
“Las declaraciones del Presidente de que no conocía los pormenores del proyecto carecen de sustento fáctico”, sostuvo Ferraro al presentar el informe final. Los diputados Juan Marino y Esteban Paulón, miembros de la comisión, también alertaron que $LIBRA “no fue un hecho aislado”, sino parte de un patrón que se repite en otros esquemas cripto: CoinX, Vulcano, Kit Protocol.
