jueves, 19 de febrero de 2026 14:00
Vero Lozano generó un fuerte impacto en el mundo del espectáculo debido a un movimiento inesperado en las redes sociales. En medio del histórico y escandaloso enfrentamiento mediático que mantienen Eugenia China Suárez y Wanda Nara, la conductora de Telefe tuvo un gesto que encendió nuevas alarmas. Esta acción ocurre en un momento de alta sensibilidad tanto personal como profesional para las tres protagonistas involucradas en la escena mediática argentina.
El gesto digital se produjo cuando Lozano decidió darle un me gusta a una publicación reciente de la China Suárez en su cuenta de Instagram. Esta reacción no pasó inadvertida para los seguidores ni para los especialistas en espectáculos, quienes rápidamente capturaron la interacción. El apoyo de Vero se sumó al de otras figuras reconocidas del ambiente como Delfina Chaves e Isabel Macedo, quienes también interactuaron con el contenido.
La importancia de este detalle radica en que Wanda Nara y Vero Lozano sostienen actualmente una competencia directa por la conducción de Bake Off Argentina. Ambas figuras de la pantalla chica se encuentran en una puja silenciosa por quedarse al frente de uno de los formatos más exitosos del canal. Por este motivo, el corazón digital fue interpretado como una toma de posición clara en esta interna profesional.
La publicación que recibió el apoyo de la conductora mostraba a la actriz compartiendo un fragmento de una canción de Bad Bunny. En el video se escuchaba la frase «Una vez me iba a casar, gracias a Dios que no», lo cual generó especulaciones sobre posibles destinatarios. Muchos usuarios vincularon estas palabras con viejas heridas sentimentales de la actriz, específicamente relacionadas con su pasado con Benjamín Vicuña.
Además, en el mismo posteo, la actriz entonó un fragmento que decía «Si me gusta, yo lo quiero», provocando inmediatas comparaciones con la empresaria. Varios seguidores vincularon esta frase con el estilo de la canción Bad Bitch de Wanda Nara, donde se utiliza una expresión muy similar. Esta coincidencia en las letras alimentó la idea de que se trataba de una provocación directa hacia la actual pareja de Mauro Icardi.
La tensión actual se siente tanto en las plataformas digitales como en los pasillos de la televisión nacional. Mientras la rivalidad entre la empresaria y la actriz arrastra capítulos explosivos desde el escándalo inicial, la disputa por el horario central suma un nuevo nivel de conflicto. La resolución de quién ocupará finalmente el lugar de privilegio en el reality de pastelería marcará el próximo capítulo de esta historia.
