Fieles de la capital y de localidades del interior participaron en las tradicionales procesiones penitenciales que recorrieron calles y culminaron con reflexiones y bendiciones.
En el marco de la conmemoración del Viernes Santo, se desarrollaron en Catamarca las tradicionales procesiones del Vía Crucis. En la capital, el acto principal partió desde la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, con la participación del obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, el rector y el capellán del Santuario Catedral, junto a una concurrencia de fieles.
El recorrido, que incluyó las calles San Martín, Rivadavia, Esquiú y Sarmiento, pasando por el templo franciscano San Pedro de Alcántara, contó con catorce estaciones. Durante el trayecto se realizaron meditaciones con textos bíblicos y pensamientos del Beato Mamerto Esquiú, figura central en el Año Jubilar por el Bicentenario de su Nacimiento, acompañadas por cantos penitenciales.
Al finalizar la procesión en el atrio de la Catedral, el Obispo dirigió una reflexión a los presentes, los invitó al Sacramento de la Reconciliación como preparación para la Pascua e impartió la bendición.
Paralelamente, en la localidad de Banda de Varela se llevó a cabo la 46° edición de su Vía Crucis, con la participación de vecinos, integrantes de la Brigada de Lucha contra Incendios y bomberos. La celebración fue organizada de manera conjunta por la comunidad, la parroquia San Roque y la Capilla San José.
Según se informó, en diversas parroquias y capillas de la provincia se realizaron actos similares, manteniendo la tradición de participación comunitaria en esta fecha significativa del calendario litúrgico católico.
