La compañía, proveedora de importantes marcas deportivas, inició un proceso judicial para reordenar sus deudas y mantener la continuidad operativa en un contexto económico complejo.
La empresa textil Fantome Group S.A., conocida por haber fabricado indumentaria para marcas internacionales como Reebok, Kappa, Kevingston y Billabong, solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores. La medida, dispuesta el pasado 23 de febrero, tiene como objetivo reordenar sus pasivos financieros y permitir la continuidad de sus operaciones.
La decisión se enmarca en un escenario económico nacional caracterizado por la recesión y una contracción en el consumo, factores que han impactado a diversos sectores industriales. El concurso preventivo es un instrumento legal que busca facilitar la reestructuración de deudas para evitar la cesación de pagos.
