El vinagre de manzana y el agua oxigenada se presentan como una alternativa de limpieza accesible y sin químicos agresivos, un hábito que se reforzó tras la pandemia.
Los hábitos de limpieza en los hogares catamarqueños, al igual que en el resto del país, experimentaron cambios significativos a partir de la pandemia de COVID-19. La búsqueda de métodos accesibles y seguros para desinfectar superficies impulsó el resurgimiento de fórmulas caseras. Entre ellas, la combinación de vinagre de manzana y agua oxigenada se ha posicionado como una opción popular.
El vinagre de manzana contiene ácido acético, un compuesto con propiedades antimicrobianas, mientras que el agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) actúa como un potente desinfectante. Utilizados de manera correcta, pueden ser efectivos contra bacterias comunes en superficies del hogar.
Para su aplicación, se recomienda no mezclar ambos líquidos en un mismo recipiente. En su lugar, se sugiere usar dos botellas con atomizador: una con dos cucharadas de agua oxigenada al 3% y otra con dos cucharadas de vinagre de manzana. Se debe aplicar primero el agua oxigenada sobre la superficie a limpiar, como pisos, mesadas o picaportes.
Es importante tener en cuenta que, si bien es una solución segura para la mayoría de los materiales, no se recomienda su uso sobre mármol debido a la acidez del vinagre. Sí resulta adecuada para superficies como granito, cerámica o acero inoxidable.
Entre las ventajas que se destacan de este método se encuentran su bajo costo, la ausencia de químicos agresivos y olores intensos, y ser una alternativa considerada segura para hogares con niños y mascotas.
