La participante catamarqueña de Gran Hermano compartió una experiencia personal sobre el respeto y la libertad en una conversación dentro del reality.
Desde México, Solange Abraham, participante de Gran Hermano Generación Dorada, compartió una experiencia personal que marcó un punto de inflexión en su vida. En una charla con el cantante cubano Eduardo Antonio, conocida como El Divo de Placetas, dentro de La Casa de los Famosos, la argentina relató cómo reaccionó cuando su entonces marido, Marcelo Da Corte, le confesó que era homosexual.
«Lo impulsé a que viva su sexualidad», afirmó Solange, explicando que su actitud estuvo lejos del escándalo o el reproche. «Estuve casada y estuvo muy enamorado de mí, no tengo ninguna duda», expresó, reivindicando el amor que compartieron durante años. La historia, que desde afuera parecía perfecta, tuvo un giro inesperado cuando él comenzó a sentir confusión. «Fuimos muy felices, pero en un momento empezó a sentir confusión y le dije que lo apoyaba», relató.
Su decisión fue clara: acompañar en lugar de juzgar. «Lo apoyé para que pudiera ser quien realmente era», aseguró, mostrando una postura que generó admiración entre sus compañeros y el público. El vínculo entre ambos comenzó cuando trabajaban juntos en un canal musical, ella como movilera y él como productor. Tras tres años de relación, se casaron en 2015.
Aunque la pareja finalmente se separó, Solange eligió quedarse con los aspectos positivos y el aprendizaje de la experiencia. Su testimonio dejó un mensaje sobre el amor, la libertad y el respeto, trascendiendo el ámbito del reality para convertirse en una reflexión sobre la empatía.
