La provincia participa en la 50.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con una de sus delegaciones más numerosas de los últimos años, integrada por más de 160 autores, 245 títulos y 9 editoriales.
Catamarca volvió a estar presente en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con una de sus delegaciones más amplias de los últimos años. En la apertura de la 50.ª edición, la provincia llegó con más de 160 autores, 245 títulos, 1.200 ejemplares y nueve editoriales, en una apuesta por visibilizar su producción literaria en uno de los eventos culturales más convocantes de la región.
La secretaria de Gestión Cultural, Laura Paola Maubecín, confirmó en diálogo con La Mañana de El Esquiú (Radio El Esquiú 95.3) que la participación se realiza dentro de un stand compartido con el Consejo Regional Norte Cultura. “Estamos muy contentos de hacer presencia en este año tan importante para la feria”, señaló al destacar la dimensión internacional del encuentro, que reúne editoriales y público de distintos países.
El programa de Catamarca incluye presentaciones de libros de autores locales, con propuestas que abarcan poesía, narrativa e investigaciones académicas. Uno de los momentos centrales será el acto oficial previsto para el 24 de abril a las 19, donde participará la escritora María Rosario Andrada. La jornada también sumará un segmento musical con las artistas Itatí Álvarez y Belén Palma.
Maubecín remarcó el valor de sostener la industria editorial en un contexto complejo y subrayó el interés que ya despertaron los títulos catamarqueños incluso antes de la apertura al público general. Según indicó, durante las jornadas previas destinadas a libreros se registraron ventas y consultas por las publicaciones provinciales.
La funcionaria también puso en perspectiva el impacto local de este tipo de eventos y mencionó la experiencia de la Feria Provincial del Libro, que el año pasado reunió a 37 mil visitantes en pocos días. Ese antecedente, explicó, muestra que existe un público activo y que la lectura mantiene vigencia más allá de los cambios tecnológicos.
La participación en Buenos Aires no solo apunta a la circulación de libros, sino también a posicionar la producción cultural de Catamarca en el circuito nacional. Durante casi veinte días de feria, la delegación buscará ampliar el alcance de sus autores y consolidar vínculos con el sector editorial.
