En el marco de su gira por África, el Pontífice ofreció un mensaje centrado en los valores de la fraternidad y la esperanza, en medio de un contexto de tensiones políticas internacionales.
Desde Argelia, primera etapa de su peregrinación por cuatro países africanos, el Papa León XIV afirmó que “Dios no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios. El corazón de Dios está con los pequeños y los humildes”. Las declaraciones se produjeron en un pequeño centro para ancianos en Annaba, localidad del nordeste del país donde se encuentran las ruinas de la antigua Hipona.
Durante su alocución, el Pontífice reflexionó sobre la situación global y el rol de la fe en tiempos de conflicto: “Pienso que el Señor, desde el cielo, viendo una casa como esta, donde se busca vivir juntos en fraternidad, puede pensar: ¡Entonces hay esperanza! Sí, porque el corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras”.
El intercambio de declaraciones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó el lunes, cuando se difundieron críticas del mandatario hacia el Papa, calificándolo de “débil” en política exterior. En respuesta, desde el avión que lo trasladaba a África, León XIV señaló que no temía a su administración y que seguiría alzando su voz por la paz, afirmando que “es muy importante volver al sendero de la paz, sea a través de las Naciones Unidas o de otras maneras”.
Posteriormente, Trump utilizó sus redes sociales mencionando al hermano mayor del Papa, Louis Prevost, en un intento por crear fisuras. El presidente estadounidense aseguró que no se disculparía por sus dichos, pese al repudio de diversos sectores religiosos.
En este contexto, León XIV continúa con su agenda en las ruinas de Hipona, donde tiene previsto celebrar una misa en la basílica de San Agustín. Este viaje de diez días, que incluye escalas en Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, representa la gira más extensa en el papado de Robert Francis Prevost, quien recorrerá un total de 18 mil kilómetros.
