El ejército israelí retomó operaciones aéreas contra posiciones consideradas amenazas inminentes, en medio de la frágil tregua con Hezbolá que lleva apenas nueve días en vigor.
La tensión en el sur del Líbano alcanzó un nuevo pico este domingo, cuando el ejército de Israel reanudó sus ataques aéreos sobre posiciones que considera amenazas inminentes, a pesar del alto el fuego acordado con Hezbolá que entró en vigor hace apenas nueve días.
Según reportes de fuentes locales, las operaciones se concentraron en áreas cercanas a la frontera, sin que hasta el momento se hayan reportado víctimas fatales. El gobierno israelí justificó la acción como una respuesta a supuestos movimientos hostiles desde el lado libanés, mientras que Hezbolá aún no ha emitido una declaración oficial.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, en un contexto donde el cese al fuego ya mostraba signos de fragilidad. Analistas señalan que este nuevo episodio podría escalar las hostilidades en la región.
