La Cámara de Diputados de Catamarca distinguió a las deportistas Mercedes Gallo y Julieta Saracho por su trayectoria y logros en enduro y judo, respectivamente. Ambas destacaron el esfuerzo personal y la falta de apoyo económico como desafíos constantes.
La Cámara de Diputados de Catamarca realizó un reconocimiento a la trayectoria y al presente deportivo de Mercedes Gallo y Julieta Saracho, dos atletas que se destacan en sus disciplinas y representan a la provincia en certámenes regionales y nacionales. El acto puso en valor no solo los logros deportivos, sino también el esfuerzo personal detrás de cada competencia, en un contexto donde el apoyo económico suele ser limitado.
En el caso de Gallo, el reconocimiento llega tras un año intenso, en el que logró títulos en campeonatos del NOA y una destacada participación en el Transmontaña, una de las competencias más exigentes de Sudamérica. “Es un honor que te reconozcan, te impulsa a seguir”, expresó la motociclista, que además destacó su regreso a la actividad tras una lesión en la clavícula. Actualmente compite en el campeonato cordobés de enduro, donde participa junto a entre 20 y 25 mujeres, en una disciplina históricamente dominada por hombres. “Ir viendo cada vez más mujeres en este deporte es algo hermoso”, señaló. Sin embargo, también advirtió sobre las dificultades económicas: “Todo deporte tiene costos altos. Conseguir sponsors es muy difícil”, y contó que recientemente sufrió una rotura en su moto cuya reparación ronda entre 400 y 500 dólares.
Por su parte, la joven judoca Julieta Saracho, de 15 años, vive un momento especial tras conseguir medallas en competencias nacionales. “Es mucho esfuerzo. Vengo entrenando hace años, viajando, vendiendo rifas para poder competir”, relató emocionada. La deportista destacó el acompañamiento de su familia y entrenadores, y valoró el reconocimiento como un impulso para seguir creciendo. “El judo no es solo pelear con otro, es pelear con uno mismo, con las emociones”, explicó. Con objetivos claros, Saracho afirmó: “Quiero ser como Paula Pareto. Quiero llegar a los Juegos Olímpicos”.
Más allá de las historias individuales, ambas coincidieron en la falta de apoyo económico. Viajes, inscripciones, entrenamientos y equipamiento representan costos que muchas veces son una barrera. En ese sentido, el reconocimiento legislativo funciona como visibilidad y como un mensaje: el talento está, pero necesita respaldo para crecer.
