A pocos días de su estreno, la serie basada en las novelas de A. J. Quinnell ya es la más vista en casi 60 países, con una versión más oscura y psicológica del clásico personaje.
Netflix ha vuelto a captar la atención global con el estreno de Hombre en llamas, una serie que en pocos días se ha convertido en la más vista en casi 60 países. La producción revive el universo que Denzel Washington popularizó en el cine, pero con un enfoque más crudo y actualizado.
La historia sigue a John Creasy, un ex agente marcado por la violencia y el trauma, interpretado ahora por Yahya Abdul-Mateen II. La serie profundiza en el costado psicológico del personaje, explorando el estrés postraumático y su búsqueda de redención en medio de un contexto violento y corrupto.
Con siete episodios de alta tensión, la trama arranca con una tragedia que desata una espiral de furia y venganza. A pesar de las críticas divididas, la producción ha logrado posicionarse como uno de los contenidos más vistos de la plataforma en tiempo récord, demostrando que la historia de Creasy sigue vigente.
