Carlos Ferello, el único argentino en el crucero MV Hondius, relató su experiencia tras el brote de hantavirus que dejó dos fallecidos y obligó a aislar a los pasajeros.
Carlos Ferello, el único argentino a bordo del crucero MV Hondius, habló por primera vez tras el brote de hantavirus que obligó a aislar a los pasajeros y dejó dos personas fallecidas. “Fue distinto a lo que había pensado, fue una desgracia. Ahora tenemos que pasar unos días en cuarentena”, contó el ingeniero jubilado, que había embarcado en Ushuaia por su pasión por la navegación.
Ferello relató que las alarmas comenzaron cuando un pasajero neerlandés murió durante el viaje y, días después, también falleció su esposa tras ser trasladada a Johannesburgo. “Ahí empezaron a hacer análisis y detectaron que era hantavirus”, explicó. El argentino aseguró que dentro del crucero no hubo pánico y que, tras los primeros contagios, comenzaron a aplicar medidas de aislamiento y prevención entre los pasajeros.
Actualmente, Ferello se encuentra en Tenerife esperando ser trasladado a Países Bajos para cumplir la cuarentena y realizarse controles médicos. Según confirmó el consulado argentino, no presenta síntomas y se encuentra en buen estado de salud.
