El Gobierno nacional ratifica que el proyecto de reforma política se tratará como un bloque unificado, en disidencia con la postura de la senadora Patricia Bullrich, quien propone debatir por separado la iniciativa de Ficha Limpia.
En medio de tensiones dentro del oficialismo, la Casa Rosada salió a marcar diferencias con la postura de la senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, respecto del proyecto de reforma electoral impulsado por el Poder Ejecutivo. Según fuentes del Gobierno, el paquete de reformas no será modificado ni dividido en su tratamiento legislativo, en contraste con la intención de Bullrich de desglosar la iniciativa y debatir por separado el proyecto de “Ficha Limpia”.
El tema será analizado este martes en la mesa política que se reúne desde las 16 en el Ministerio del Interior, en la Casa Rosada, donde se buscará ordenar la estrategia parlamentaria del oficialismo. Desde el entorno presidencial remarcaron que el proyecto fue enviado como un conjunto integral y que no se prevén cambios en su estructura. “Mandamos un proyecto que incluía todo y no cambiamos de idea”, señalaron fuentes oficiales, que además cuestionaron la postura de la senadora al considerar que actúa de manera autónoma.
En ese sentido, en el Gobierno afirmaron que la reforma política será tratada bajo los lineamientos definidos por el presidente Javier Milei y no según intereses individuales dentro del espacio. “Todo lo que no haya sido consensuado en mesa política no representa la decisión del Gobierno en su conjunto”, expresó un funcionario con llegada al Congreso, aunque dejó abierta la posibilidad de eventuales ajustes si se alcanzan acuerdos internos.
Las diferencias con Bullrich se dan en un contexto de creciente tensión dentro del oficialismo, en el que también influyen disputas internas y discusiones sobre el rumbo legislativo del Gobierno. En paralelo, la senadora viene adoptando posiciones más activas dentro del debate político, lo que generó malestar en sectores de la administración libertaria. Sin embargo, desde su entorno aseguran que no buscan escalar el conflicto y que esperan retomar el diálogo en las próximas instancias.
Mientras tanto, en la interna oficialista también pesa el diseño político de cara a 2027, donde el armado de listas y las decisiones estratégicas estarán en manos del entorno más cercano al Presidente.
