La planta de Grupo Dass en Eldorado, Misiones, cesará su producción entre el 17 y el 24 de julio, con el despido de 150 trabajadores.
La compañía brasileña Grupo Dass cerrará de manera definitiva su planta de Eldorado, Misiones, la última que producía zapatillas Nike en Argentina. La producción cesará entre el 17 y el 24 de julio, y la empresa abonará el 100% de las indemnizaciones correspondientes a los 150 trabajadores que aún permanecían en el establecimiento.
Según fuentes del sector, el cierre responde a la falta de pedidos para producción local y a un cambio en el modelo de abastecimiento de las marcas deportivas, que pasarán a cubrir el mercado argentino con productos fabricados en Brasil. Grupo Dass mantendrá oficinas comerciales en Buenos Aires y centros logísticos en Coronel Suárez y Cañuelas, desde donde distribuirá productos importados de sus marcas propias, entre ellas Fila, Umbro y Asics.
La planta de Eldorado había sido inaugurada en 2007 y durante años fue uno de los principales motores industriales de Misiones. En 2021, Nike había invertido para producir localmente bajo el esquema de sustitución de importaciones vigente en ese momento, con una capacidad proyectada de 2,5 millones de pares anuales. En su pico de actividad, la fábrica llegó a tener 1.700 trabajadores.
El cierre de Eldorado se suma a un proceso de retracción que la empresa venía aplicando desde 2025. En enero de ese año, Dass cerró su planta de Coronel Suárez, donde fabricaba zapatillas Adidas, con 360 despidos. En julio de 2025, desvinculó a 164 trabajadores de Eldorado, argumentando la necesidad de mejorar su competitividad frente a la apertura de importaciones y el nuevo contexto cambiario. A comienzos de 2026, la planta misionera sufrió otras 43 desvinculaciones y el sindicato advirtió que la producción comprometida llegaba solo hasta junio de ese año.
Desde el sector sindical, la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) calificó el cierre como una “verdadera catástrofe” y sostuvo que refleja la crisis que atraviesa toda la actividad. El secretario general del gremio, Agustín Amicone, remarcó que el caso de Dass no es aislado y que la industria viene sufriendo una combinación de caída del consumo interno, reducción de la producción y pérdida de puestos de trabajo. También advirtió que una planta de estas características genera un fuerte impacto económico sobre toda la comunidad donde funciona.
La empresa, en cambio, sostiene que el cierre responde a una reconversión estratégica: importar calzado desde sus ocho plantas de Brasil resulta hoy más rentable que fabricarlo en Argentina. Con esta decisión, el grupo deja de producir calzado en el país y pasa a concentrarse en logística, comercialización e importación.
Según datos del INDEC, la fabricación de calzado y sus partes registró una caída interanual de 30,9% hacia fines de 2025, afectada por el retroceso del mercado interno y el mayor ingreso de productos importados.
