Un hombre fue imputado por tentativa de femicidio tras un ataque con combustible en una vivienda de Cipolletti, Río Negro. La intervención de su hijastra evitó que el hecho se consumara.
Un hombre de 38 años fue imputado este sábado por el delito de tentativa de femicidio en la ciudad de Cipolletti, Río Negro, y quedó bajo prisión preventiva por cuatro meses, según informó el Ministerio Público Fiscal. El hecho ocurrió el viernes alrededor de las 11:15 en una vivienda donde convivían el acusado, su pareja y tres hijos menores de edad, entre ellos una hija en común.
Según la reconstrucción fiscal, la discusión comenzó por un reclamo de dinero. El hombre insultó a la mujer, la golpeó, la sujetó del cuello y la presionó contra la puerta de ingreso. Una de las adolescentes intervino para separar al agresor, y otro de los niños resultó golpeado en el rostro al intentar proteger a su madre.
En medio del ataque, la mujer tomó un cuchillo para defender a su hijo, pero lo soltó a pedido de su hija menor. En ese momento, el hombre roció a la víctima con combustible e intentó prenderla fuego con un encendedor, mientras la amenazaba de muerte. La adolescente logró golpear la mano del imputado, hizo caer el encendedor al suelo y, con ayuda de su hermano, sacó al hombre de la vivienda.
Fuera de la casa, el acusado dañó el vehículo de la víctima con un ladrillo y se retiró amenazando con regresar. Minutos después volvió al domicilio, donde fue detenido por personal policial que ya se encontraba en el lugar.
En la audiencia de imputación, la Fiscalía presentó como pruebas el acta policial, la denuncia y entrevista de la víctima, testimonios de dos vecinas, certificados médicos de la mujer y del niño lesionado, informes del Gabinete de Criminalística y del Cuerpo de Investigación Forense, y una evaluación de riesgo de la Oficina de Atención a la Víctima (OFAVI). El informe forense constató lesiones recientes en el cuello y antebrazo izquierdo de la mujer, compatibles con presión o compresión digital y excoriaciones por uñas, y se percibió olor a combustible en su cuerpo. También se registraron lesiones de distinta evolución, consideradas indicios de violencia previa.
El fiscal jefe Santiago Márquez Gauna y la fiscal adjunta Laura Olea solicitaron la prisión preventiva por riesgo de entorpecimiento de la investigación y peligro de fuga. La defensa, a cargo del defensor oficial Sebastián Nolivo, propuso medidas alternativas, pero la jueza de garantías Sonia Martín dispuso la detención por cuatro meses. La magistrada sostuvo que “el Estado tiene el deber de garantizar tranquilidad y protección tanto a la víctima como a las niñas y los niños involucrados; cosa que usted no hizo, por el contrario usted lastimó y desatendió a las personas menores de edad, incluida su propia hija”. Agregó que la prisión preventiva era la única medida para asegurar el avance del proceso penal y que existía un peligro de fuga latente.
