Un informe de Bumeran reveló que la reducción de costos fue el principal motivo de los despidos, mientras que el 64% de los trabajadores no recibió aumentos en lo que va del año.
La primera mitad de 2026 dejó una huella profunda en el mercado laboral argentino. Según el estudio «Salarios y contrataciones» de la plataforma Bumeran, el 67% de los expertos en recursos humanos confirmó desvinculaciones en sus organizaciones, una cifra que asciende al 69% cuando se consulta directamente a los empleados. En el mismo período de 2025, el porcentaje de empresas con despidos era 26 puntos menor.
El motivo principal detrás de las bajas es contundente: el 61% de los especialistas señaló la necesidad de reducir costos como la razón central de las desvinculaciones. Otras causas mencionadas incluyen el desempeño insuficiente del personal (37%), el impacto de la situación económica general (30%) y el cierre de departamentos o líneas de negocio (19%). Las fusiones o adquisiciones apenas representaron el 2% de los casos analizados. En cuanto a los trabajadores, el 13% reconoció haber perdido su empleo durante los primeros seis meses del año.
La situación salarial también muestra signos de alerta. El 64% de los trabajadores manifestó no haber recibido ningún aumento en lo que va de 2026. Dentro del grupo que recibió ajustes, el 69% reportó que se trató exclusivamente de una actualización por inflación, mientras que sólo el 20% señaló un aumento real. Las perspectivas para la segunda mitad del año no son alentadoras: el 68% de las organizaciones consultadas no tiene planeado otorgar incrementos salariales durante el segundo semestre de 2026.
En cuanto a las políticas laborales implementadas por el Gobierno, existe una visión predominantemente crítica. El 50% de los especialistas en RRHH calificó las medidas oficiales como malas o muy malas, una valoración negativa compartida por el 53% de los trabajadores. Sólo un 19% de ambos sectores evaluó las iniciativas gubernamentales de manera positiva. Sobre el impacto concreto de estas políticas, el 57% de los expertos y el 58% de los empleados coincidieron en que el efecto sobre el mercado fue adverso, y apenas una mínima fracción, cercana al 8%, catalogó el impacto oficial como beneficioso para el sector.
De cara al futuro próximo, la prudencia domina las decisiones empresariales. El 51% de las organizaciones planea mantener su plantilla actual, pero un 35% prevé reducirla aún más en los próximos meses. Sólo el 15% proyecta realizar nuevas contrataciones. El 34% de los especialistas anticipa una evolución negativa para el cierre del año, mientras que el 55% de los trabajadores cree que el impacto de las medidas oficiales seguirá siendo perjudicial. La expectativa de un escenario positivo se mantiene por debajo del 25% en todos los niveles.
