La red educativa Itinere prohibió los celulares en secundaria, pero un relevamiento mostró que el tiempo de pantalla diario de los alumnos se mantiene entre 5 y 5 horas 45 minutos, compensado fuera del horario escolar.
En abril de 2025, la red de escuelas privadas Itinere, a la que pertenecen el colegio Northfield y otras siete instituciones de la zona norte y sur del conurbano bonaerense, amplió la restricción del uso de celulares al nivel secundario, tanto en horas de clase como en recreos. La medida se sumó a la ya adoptada en el nivel primario el año anterior.
Un mes después, en mayo de 2025, las autoridades decidieron medir el impacto de la prohibición sobre el tiempo de pantalla de los estudiantes. El relevamiento, repetido un año después, arrojó resultados casi idénticos: los alumnos de secundaria pasan entre 5 y 5 horas y 45 minutos diarios en sus celulares, según el reporte. Los investigadores señalaron que ese tiempo equivale a 73 días al año o al 21,6% del día.
El neurocientífico Alejo Barbuzza, miembro del equipo de investigación liderado por el doctor Fabricio Ballarini (investigador del Conicet y director del departamento de Bioingeniería del ITBA), afirmó: “Lo que creemos es que le ganan tiempo por fuera del cole, le sacan tiempo a actividades o le sacan tiempo al sueño, por la noche”.
Los datos se obtuvieron de los reportes de tiempo en pantalla de los propios smartphones de los alumnos, con autorización de las familias y de forma voluntaria. En la edición 2026 se tomaron datos de 654 alumnos de secundaria de seis colegios de la red, correspondientes a las últimas dos semanas.
Barbuzza detalló que muchos estudiantes se sorprenden al ver sus propios datos: “Hemos tenido casos de chicos con 12 y 13 horas por día, pero son pocos. También hay chicos que casi no usan el celular, aunque también son pocos”.
Entre las aplicaciones más utilizadas, por cuarto año consecutivo, TikTok encabezó el ranking (52% de los estudiantes), seguida de Instagram (19%) y WhatsApp (13%).
Darío Álvarez Klar, fundador y director general de la Red Educativa Itinere, declaró: “El dato mata relato”. Señaló que la principal preocupación es que el uso de celulares sigue siendo excesivo porque los chicos compensan fuera del horario escolar las horas que ya no pasan con sus dispositivos en el colegio. “Eso te genera chicos que llegan mal dormidos, de mal humor”, afirmó, y agregó: “Nuestro gran lema es cambiar el hábito, y para eso no alcanza con limitar el uso de celulares frente a nosotros. La realidad es que el hábito no cambió”.
Álvarez Klar subrayó la importancia de trabajar con las familias: “Colegio y familia somos patas de la misma mesa. Siempre esperamos que el otro ponga el límite”.
El relevamiento también incluyó cuestionarios para medir indicadores de salud mental. Los investigadores separaron la muestra en dos grupos: quienes estaban por encima del punto de corte de uso problemático del celular y quienes estaban por debajo. “Los estudiantes con un consumo problemático de redes sociales reportan un 53% más de ansiedad, un 56% más de depresión, un 25% más de somnolencia diurna y un 24% más de tiempo de pantalla”, concluyeron. Aclararon que la metodología no permite inferir causalidad, pero sí una correlación.
A partir de los resultados de 2025, la red puso en marcha acciones de concientización con chicos y padres sobre uso de dispositivos móviles, ludopatía y redes sociales. Álvarez Klar sintetizó: “La primera decisión es seguir sosteniendo esas medidas: reducción de uso, estimulación de espacios de salud, de bienestar y divulgar resultados con chicos, con padres y con docentes”.
