La producción textil cayó 25,6% interanual en mayo y el sector registró la mayor pérdida de empleos desde que existen registros, según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).
La industria textil argentina registró en el último año la pérdida de 330 establecimientos y más de 15.000 puestos de trabajo formales, según informó la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). El país cuenta actualmente con 3.626 fábricas textiles, cifra que representa una disminución de 330 respecto al año anterior. Solo en los primeros cuatro meses de 2026 desaparecieron 115 establecimientos, y desde diciembre de 2023 el sector acumula una baja de 383 fábricas.
La producción textil cayó 25,6% interanual en mayo, una contracción diez veces superior al retroceso del 2,5% registrado por el conjunto de la industria manufacturera. En el acumulado de los primeros cinco meses del año, los productos textiles acumularon una caída del 26,5%, frente al 3,1% del promedio industrial. Los rubros más afectados son hilados de algodón, con una caída interanual del 35,3%, y tejidos y acabado de productos textiles, que lideran el retroceso acumulado del año con un 38,6%.
El mercado laboral del sector, que comprende textil, confección, cuero y calzado, contabilizaba en abril 95.094 puestos de trabajo registrados, 15.468 menos que un año atrás. Esta caída constituye la mayor variación interanual desde que existen registros. Desde diciembre de 2023, el ajuste supera los 25.600 puestos, lo que representa un promedio de 1.200 empleos menos por mes. Según Celina Pena, gerente general de FITA, «la duración descarta cualquier lectura como fenómeno transitorio».
Las plantas textiles operan al 42,2% de su capacidad instalada, muy por debajo del promedio industrial del 58,4%. En consecuencia, casi seis de cada diez máquinas permanecen inactivas. La inversión en maquinaria textil se redujo un 28% en el primer semestre, con caídas del 75% en telares planos y del 52% en equipos para tejido de punto.
