El programa Marcatón al Poncho, implementado durante la Fiesta del Poncho 2025, alcanzó un volumen total de consumo de $4.726 millones, un 45% más que en la edición anterior, según datos del Ministerio de Hacienda y el Banco Nación Argentina.
Un informe del Ministerio de Hacienda y el Banco Nación Argentina indica que la reciente edición de la Fiesta del Poncho incrementó su volumen comercial. En una reunión entre el gobernador Raúl Jalil y el gerente zonal del Banco Nación, Sebastián Riveros, se presentaron los datos comerciales obtenidos a través del programa Marcatón.
Las ventas de Artesanías y Gastronomía cerraron con más de $2.621 millones operados, superando los $1.965 millones registrados en 2025, lo que representa un crecimiento del 33,5% en el volumen de consumo canalizado a través de la promoción respecto a la edición anterior.
Las entradas para los espectáculos en el Escenario Mayor y el Poncho Sunset generaron ventas por $2.105 millones, un aumento frente a los $1.658 millones del año pasado. El flujo total de consumo a través del Marcatón al Poncho alcanzó los $4.726 millones, un 45% más que en 2025. Las autoridades evaluaron que cuatro de cada diez pesos gastados durante la edición se realizaron mediante este programa.
Durante los 10 días de la fiesta, se registraron 60.652 transacciones comerciales bajo la plataforma Marcatón, un 11,2% más que el año anterior. El ticket promedio fue de $43.211, un 18,6% superior al de 2025. Participaron 724 comercios operativos en los distintos rubros alcanzados por la propuesta.
La articulación entre el Gobierno provincial, la Federación Económica de Catamarca y el Banco Nación Argentina finalizó con resultados que superaron las expectativas. Fuentes oficiales señalaron que el balance evidencia que Marcatón al Poncho funcionó como herramienta de incentivo al consumo y mecanismo de dinamización económica, acompañando a productores, artesanos, gastronómicos y organizadores, con beneficios directos sobre los rubros alcanzados y efectos en actividades conexas.
El programa se consolidó como una política de articulación público-privada con impacto en la circulación del dinero, la actividad comercial y la experiencia de los asistentes a la Fiesta del Poncho, considerando el contexto económico para las economías regionales.
