Según datos del INDEC y la Secretaría de Trabajo, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron más de 235.000 puestos asalariados privados registrados, mientras que la informalidad y el cuentapropismo crecieron. La estabilidad laboral alcanzó su peor registro desde 2016.
De acuerdo con los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, solo 76 de cada 100 asalariados privados registrados permanecen en el mismo empleo después de doce meses. Este indicador constituye el nivel más bajo desde 2016. En el período 2024-2025, la cifra era de 80, mientras que en 2018-2019 se ubicaba en 79.
Según datos de la Secretaría de Trabajo, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se destruyeron más de 235.000 puestos asalariados privados registrados, lo que representa una caída del 3,7%. En el mismo período, se perdieron 73.000 empleos públicos (-2,1%) y 20.000 en casas particulares (-4,5%). Por otro lado, se registró un crecimiento de 150.000 monotributistas (+7,5%). El balance general indica una pérdida cercana a los 180.000 puestos de trabajo en los últimos dos años y medio.
La fragilidad laboral también se manifiesta en la migración hacia modalidades precarias. En los últimos dos años, la proporción de trabajadores que pasó del empleo privado registrado al trabajo informal aumentó del 7,1% al 7,8%, mientras que quienes migraron al trabajo por cuenta propia pasaron del 3,4% al 4,6%. Desde Estudios Económicos del Banco Provincia señalaron que más del 60% de quienes cambiaron su modalidad de contratación logró permanecer en el mercado, aunque casi todos lo hicieron en condiciones de mayor precarización.
Un informe de la consultora C-P indica que los asalariados que perdieron su trabajo y consiguieron otro como refugio sufrieron una caída de su ingreso real. Quienes pasaron a un empleo informal redujeron su poder adquisitivo un 14%, mientras que aquellos que se autoemplearon tuvieron una pérdida del 28%. En el primer trimestre de 2026, el cuentapropismo alcanzó el 24,2% de los ocupados, su segundo mayor nivel desde 2017, mientras que el empleo asalariado igualó su menor registro histórico.
Según la encuesta Latam Pulse Argentina de AtlasIntel y Bloomberg, el 73% de los consultados definió al mercado de trabajo como «malo». El desempleo se ubicó como el segundo principal problema del país, con el 46,5% de las menciones, solo por detrás de la corrupción (47,7%).
