Un grupo de pandillas atacó la comunidad agrícola de Kenscoff, en las colinas al este de Puerto Príncipe, capital de Haití, durante la noche del domingo. El saldo preliminar incluye decenas de fallecidos, heridos y secuestrados, según autoridades locales y organizaciones de derechos humanos.
El domingo por la noche, un grupo de pandillas armadas incursionó en la comunidad agrícola de Kenscoff, ubicada en las colinas al este de Puerto Príncipe, Haití. El ataque, que comenzó alrededor de las 22:30 hora local, dejó decenas de personas muertas, heridas y secuestradas, según informaron autoridades locales y organizaciones de derechos humanos.
Massillon Jean, alcalde de Kenscoff, declaró a la agencia AFP que los atacantes irrumpieron en un campamento de desplazados instalado en una iglesia. “Ejecutaron a varias personas. Hay muertos y decenas de heridos. Algunas personas fueron secuestradas por los criminales”, señaló, aunque evitó proporcionar un balance oficial de fallecidos.
La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití se refirió al hecho como una “noche de terror” contra la comunidad montañosa de Kenscoff, un punto estratégico que domina las rutas hacia Pétion-Ville, donde se encuentran varias embajadas, hoteles y la sede temporal del Gobierno.
El Gobierno haitiano repudió el ataque y prometió reforzar la seguridad. “Kenscoff no será abandonado”, afirmó la oficina del primer ministro en redes sociales. “La autoridad del Gobierno será restablecida, sin debilidad y sin demora”, añadió.
Testimonios de residentes recogidos por la agencia AP indican que los cuerpos de las víctimas quedaron esparcidos por las calles y que varios agentes de policía resultaron heridos durante el intento de repeler el ataque. No se reportaron bajas entre los atacantes.
Coriolan Kendy declaró a France Press que su familia se encuentra entre las víctimas, mientras que Mathurin Pierre, de 41 años, afirmó haber perdido a 14 seres queridos y que un número indeterminado de personas sigue desaparecido. Otro residente, identificado solo como Orisme, solicitó apoyo del primer ministro y mayor seguridad.
Ante el ataque, el Gobierno de Haití declaró a todas las fuerzas de seguridad en “máxima alerta” y anunció un despliegue de autoridades para restablecer el orden en Kenscoff. Según datos de la ONU citados en informes recientes, entre enero y mayo de este año se registraron al menos 2.310 muertos, 1.106 heridos y 99 secuestros en el país. La inseguridad alimentaria afecta a unos 5,8 millones de personas, y 1,4 millones de haitianos fueron desplazados durante el año pasado.
