El presidente Javier Milei ofreció una charla titulada ‘Ética como política de Estado’ en la escuela ORT de Buenos Aires, donde se refirió a la oposición, al marxismo y a la prensa. La visita generó el rechazo de parte de la comunidad educativa.
El presidente Javier Milei brindó el jueves una conferencia titulada “Ética como política de Estado” ante alumnos de cuarto y quinto año de la escuela ORT, ubicada en Yatay 240, Buenos Aires. Durante su alocución, el mandatario se refirió a las políticas de ajuste, a la oposición, al marxismo y al periodismo.
En sus declaraciones, Milei mencionó una frase que atribuyó a su gestión: “al populismo no se le gana con más populismo, al populismo se le gana haciendo las cosas bien”. También señaló que hubo “cierta presión para modificar el rumbo y ser más laxos”, aunque sostuvo que eso “terminaría mal”.
Al referirse a sus adversarios políticos, afirmó que era “generoso” llamarlos así, “porque la realidad es que cuando uno ve lo que hacen, llamarlos adversarios es darle una estatura moral que no tienen. Pero igual, por más sucios que sean, eso no justifica que nosotros tengamos que jugar sucio”.
En otro pasaje, el presidente se refirió al filósofo Karl Marx y sostuvo que “el marxismo no es simplemente una teoría económica alternativa con errores técnicos corregibles”, sino que “se autodeclara como una teoría satánica; Marx era satanista”. Para fundamentar esa afirmación, citó un fragmento de la obra “Oulanem” atribuida a Marx.
También expresó que la cosmovisión marxista “engendra un conjunto de valores morales que son exactamente opuestos a los valores judeocristianos, que son la envidia, el odio, el resentimiento y el trato desigual ante la ley” y que, en su expresión más consecuente, ese sistema implica “el exterminio físico de individuos”.
En cuanto a la prensa, Milei dijo, tras leer un pasaje bíblico: “Esto le vendría bien a los periodistas”. Ante los abucheos de algunos alumnos, agregó: “Si quieren abuchear más fuerte a los periodistas, se los voy a festejar”.
La visita del presidente fue acompañada por un operativo de seguridad con vallados y camionetas en las inmediaciones de la sede. Según reportes, al ingresar y salir del lugar, Milei escuchó insultos de vecinos y trabajadores de la zona.
Exalumnos, profesores, trabajadores y familiares de la ORT difundieron un comunicado en el que expresaron su “profundo desagrado” ante la presencia del mandatario. El texto señala que “el rechazo que expresamos en estos párrafos no se basa en diferencias ideológicas” y que “una persona que difunde y defiende discursos de odio no puede de ninguna manera utilizar un espacio educativo para hacerlo”. También menciona que “una comunidad que honra a sus víctimas del terrorismo de Estado con una baldosa en la entrada de la escuela, no puede permanecer indiferente a la invitación de un negacionista confeso a hablarles a sus alumnos”. El comunicado concluye con una cita de Karl Popper: “No se puede ser tolerante con los intolerantes”.
