Más de 80 efectivos policiales participaron este viernes en un rastrillaje para localizar a Maira Romina Cabrera, de 27 años, desaparecida hace dos semanas. El operativo terminó pasadas las 16 sin novedades.
Este viernes, más de 80 efectivos policiales participaron de un rastrillaje destinado a localizar a Maira Romina Cabrera, de 27 años, cuyo paradero se desconoce desde hace dos semanas. El operativo se extendió durante varias horas y finalizó pasadas las 16 sin resultados positivos.
La búsqueda se activó luego de que una de sus hermanas aportara un dato considerado relevante para la investigación: habría visto a Romina descender de una unidad de transporte y, posteriormente, subir a un camión. A partir de ese momento se puso en marcha el protocolo correspondiente para la búsqueda de personas desaparecidas. Desde la División Trata de Personas, dependiente de la D5 y la Brigada de Investigaciones, se desplegaron distintas medidas, entre ellas la difusión de flyers oficiales para solicitar información.
Hace aproximadamente 48 horas fue emitida una alerta roja de alcance internacional, con comunicación a puestos fronterizos, ante la posibilidad de que la joven se encuentre fuera de la provincia o del país. Los investigadores avanzan sobre distintos elementos que podrían resultar determinantes.
Una de las hermanas de Romina entregó capturas de comunicaciones telefónicas correspondientes a las últimas 48 horas en las que la joven habría tenido actividad. Ese material quedó incorporado a la investigación y será analizado para reconstruir los últimos movimientos y contactos de Cabrera.
En paralelo, la Justicia y la Policía avanzaron sobre el entorno más próximo. Un joven de apellido Cejas, quien sería pareja de Romina y habría estado con ella durante las últimas horas antes de que se perdiera contacto, fue detenido y posteriormente recuperó su libertad. Su situación, al igual que la de otras personas vinculadas, forma parte de las líneas investigativas abiertas.
Los investigadores enfrentan el obstáculo de que Romina habría utilizado varios teléfonos celulares con líneas prepagas, lo que puede dificultar el seguimiento de sus comunicaciones. No obstante, sostienen que el análisis de líneas, contactos, antenas y otros elementos tecnológicos podría permitir reconstruir parte del recorrido realizado.
