El consorcio liderado por los hermanos Neuss y Jorge Brito, que adquirió el 50% de Citelec en agosto, aprobó un reparto de dividendos de $253.536 millones, financiado con reservas acumuladas antes de la privatización.
Una semana después de formalizar la compra del 50% de Citelec, el consorcio integrado por Edison Energía (de los hermanos Neuss) y Genneia (cuyo accionista principal es Jorge Brito) aprobó la distribución de dividendos de Transener por $253.536 millones. La asamblea se realizó el 27 de agosto, un día antes de que se concretara el traspaso de acciones, y utilizó fondos de una cuenta de reserva constituida con ganancias de ejercicios anteriores.
El monto repartido equivale a aproximadamente US$170 millones al tipo de cambio de ese momento. Cada socio de Edison-Genneia recibió unos US$22,3 millones, mientras que Pampa Energía, que mantiene una participación histórica a través del grupo Mindlin, obtuvo US$44,7 millones por su 26,3%.
La operación de compra se cerró en agosto, cuando el Estado vendió su 50% en Citelec al consorcio Edison-Genneia por US$356,2 millones. La oferta superó las presentadas por Edenor (US$230 millones) y Central Puerto (US$301 millones), en una licitación con un piso de US$206 millones. Durante la carga de ofertas en la plataforma CONTRAT.AR, el 28 de abril, el sistema sufrió una caída de aproximadamente una hora, con dos ofertas registradas hasta ese momento. Al restablecerse, apareció una tercera oferta, la ganadora.
El grupo Neuss, con más de 130 años de historia, diversificó sus actividades hacia servicios públicos, petróleo, telecomunicaciones e inmuebles. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, sumó a Transener las represas Alicurá y Cerros Colorados, la generadora Potrerillos y la distribuidora EDERSA. También figura entre los interesados en la privatización del dragado y balizamiento de la Hidrovía.
Carlos Minucci, secretario general de la Asociación de Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), declaró a Radio Gráfica que las maniobras de los Neuss “no son negocios, sino que son estafas, y comenzaron cuando hubo problemas en la apertura de la licitación”. Sobre el reparto de dividendos, afirmó que “lo que hicieron ahora es tomar, en la primera reunión de directorio, un dinero guardado de lo que tenía ENARSA”. Minucci también señaló al asesor presidencial Santiago Caputo: “En el negocio está el asesor Santiago Caputo”. Además, sostuvo que “el sistema de transmisión está al límite” y que los nuevos dueños buscan “buscar plata”, no “mejorar el sistema”.
Los dividendos se generaron mientras Transener era propiedad del Estado en un 50%. ANSES, que retuvo un 19,6% de las acciones y no participó de la venta, recibió su parte proporcional del reparto, estimada en $49.600 millones, según información de la gestión de la directora Flavia Bevilacqua, bajo la órbita de la ministra Sandra Pettovello.
