El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, culminó este jueves en Lima su gira por Suramérica con una reunión con la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, en la que se abordó la alianza en seguridad y la competencia con China en América Latina.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, culminó este jueves en Lima su gira por Suramérica con una reunión con la presidenta de Perú, Keiko Fujimori. El encuentro, el primero entre ambos desde que Fujimori asumió el mando a finales de julio, tuvo como ejes la alianza en seguridad y la política de Estados Unidos hacia la influencia de China en América Latina.
Previamente, Rubio visitó Colombia y Ecuador. Durante su gira, el martes, confirmó en una columna publicada en el diario peruano ‘El Comercio’ la incorporación de Perú al ‘Escudo de las Américas’, una alianza contra el crimen organizado transnacional promovida por el presidente Donald Trump. Fujimori había manifestado su intención de adherir a esta iniciativa.
Uno de los principales focos del gobierno peruano es contener el repunte del crimen organizado, que si bien no registra niveles alarmantes como en otros países, ha experimentado un aumento con la aparición de bandas dedicadas a la minería ilegal y a extorsiones a negocios y empresas bajo amenazas de muerte.
En su columna de opinión, Rubio escribió: «Los proyectos respaldados por el Partido Comunista Chino pasan por alto los marcos legales de Perú y amenazan la transparencia y la seguridad de los datos». La declaración se refiere al litigio que mantiene la naviera estatal china Cosco contra el Estado peruano para que sus tarifas en el puerto de Chancay no sean fiscalizadas ni controladas por el regulador del país.
La Embajada de China en Perú respondió: «Las inversiones chinas en el país son transparentes y conforme a la ley». Agregó que «China nunca ha actuado con cálculos geopolíticos, nunca ha interferido en los asuntos internos de otros países y nunca ha exigido a otros países que tomen partido o elijan un bando». Asimismo, señaló: «El hemisferio occidental no es el ‘patio trasero’ de nadie. Los países de América Latina tienen el derecho soberano de elegir libremente a sus socios y de desarrollar una cooperación exterior partiendo de sus propios intereses nacionales».
En el ámbito de defensa, Estados Unidos ha ejercido presiones al Gobierno peruano para adquirir un lote de doce aviones F-16 Block 70 por 2.000 millones de dólares para modernizar su flota de combate. En ese proceso, las aeronaves estadounidenses compitieron inicialmente con los Rafale franceses y los Gripen suecos. Además, el Gobierno peruano ha recurrido a Estados Unidos para un contrato de 3.000 millones de dólares que modernizará la base naval del Callao, la más importante de la Marina de Guerra de Perú.
Esta misma semana, antes de la llegada de Rubio, el Gobierno de Fujimori suscribió un memorando de entendimiento con Estados Unidos sobre inteligencia artificial (IA), en el que se compromete a «importar y adoptar» sistemas de IA de Estados Unidos, en detrimento de países «extrahemisféricos» como China.
