El cine club La Cinemateca, integrado por Malena Laplaza, Andrés Herrera, Julián Ramos y Rocío Carrizo Pinchetti, realiza proyecciones y charlas en la Sociedad Italiana. Este domingo concluye su ciclo dedicado al género coming of age con la película La peor persona del mundo.
El cine club La Cinemateca lleva adelante desde principios de este año proyecciones y debates en la Sociedad Italiana, en Catamarca. El grupo está integrado por Malena Laplaza, Andrés Herrera, Julián Ramos y Rocío Carrizo Pinchetti.
En diálogo con El Códice, de Radio Ancasti, los organizadores señalaron: «Buscábamos armar un espacio que no existía o no conocíamos. Al principio, nos juntamos porque queríamos ir a un festival de cine en Mar del Plata. De hecho, la noción de proyectar una película y después quedarse un rato a charlar es muy de festival».
El proyecto comenzó en febrero de este año con un ciclo dedicado a San Valentín y al amor. La primera proyección fue Casablanca (1942). «La idea era tratar el amor heterosexual a través del tiempo», recordaron. Inicialmente planearon pasar cuatro películas, una por década, pero luego decidieron realizar un encuentro cada dos semanas.
Este domingo, a las 18:30 h, concluirán su ciclo del mes de septiembre dedicado al género coming of age con la proyección de La peor persona del mundo en la sede de la Sociedad Italiana (Rivadavia 857). Las reservas se gestionan a través de la cuenta de Instagram @la.cinemateca.
La elección del género coming of age, según explicaron, se relaciona con el crecimiento de la adolescencia a la edad adulta y «la llegada de la primavera». En Argentina, este género se popularizó recientemente gracias a producciones como La virgen de la tosquera, basada en cuentos de Mariana Enriquez.
Los organizadores mencionaron su interés por proyectar la coproducción catamarqueña y riojana Primero tomamos Anillaco, un coming of age ambientado a principios de siglo sobre un grupo de adolescentes que planea secuestrar al expresidente Carlos Menem. «Todo lo que sea de Catamarca y que uno vea que tiene coincidencias con lo que hacemos, nos encantaría proyectarlo», afirmaron.
Respecto a la selección de películas, indicaron: «Depende de la obsesión de cada uno y de cómo logre convencer al resto». También consideran la duración y la coherencia con el ciclo. «Muchos quedamos heridos porque queríamos que se pasara nuestra película, pero cuando vemos la coherencia en el ciclo tras la función, nos damos cuenta de que el grupo tenía razón», admitieron.
Para octubre, preparan un ciclo dedicado a Halloween y al cine de terror. «Con el terror tenés para pasar una por día y no te alcanzan dos encuentros», anticiparon. «Vamos a tener que negociar bastante, pero es parte de lo divertido», concluyeron.
