El juez de Control de Garantías N°1, Jonathan Felsztyna, dispuso la medida tras una audiencia realizada el martes. La fiscal Paola González Pinto había solicitado la prisión preventiva. El imputado está acusado de abuso sexual simple agravado, abuso sexual con acceso carnal agravado, coacción, amenazas y lesiones leves calificadas.
En una audiencia realizada el martes, el juez de Control de Garantías N°1, Jonathan Felsztyna, hizo lugar al pedido de la fiscal de Instrucción N°7, Paola González Pinto, y dispuso la prisión preventiva por 90 días para un hombre imputado por delitos contra la integridad sexual y otros hechos.
El imputado está acusado por la supuesta comisión de los delitos de “abuso sexual simple agravado por ser el autor encargado de la guarda de la víctima” (tres hechos); “coacción” (dos hechos); “abuso sexual con acceso carnal agravado por ser el autor encargado de la guarda de la víctima”; “amenazas simples”; y “lesiones leves calificadas por haber mediado una relación de pareja”, todo en concurso real y en calidad de autor. Está representado por el defensor oficial N°5, Mariano Guillamondegui.
Durante la audiencia, la fiscal fundamentó el pedido en los elementos de prueba incorporados a la investigación y en la existencia de riesgos procesales que, a su criterio, justificaban mantener la privación de la libertad. Por su parte, la defensa se opuso y solicitó la aplicación de medidas alternativas.
Luego de escuchar a las partes, el juez consideró acreditado el riesgo de fuga. Para ello, valoró que el imputado había permanecido sustraído de la Justicia durante dos años y que su localización había requerido tareas de la División Investigaciones y el seguimiento de comunicaciones telefónicas. También tuvo en cuenta que, al ser localizado por la Policía en la terminal de ómnibus mientras compraba un pasaje para salir de la provincia, el acusado exhibió el DNI de su hermano e intentó hacerse pasar por él. A estas circunstancias se sumaron su permanencia en otras dos provincias durante ese período y la falta de arraigo.
El magistrado entendió que estos antecedentes evidenciaban un riesgo concreto de que el imputado no compareciera ante la Justicia, lo que comprometería la continuidad de la investigación y la realización del debate. Por ello, dispuso la prisión preventiva por 90 días, plazo que consideró necesario para concluir la investigación penal preparatoria y realizar el juicio, asegurando la presencia del acusado.
Los hechos
De acuerdo con la imputación, los hechos de abuso sexual habrían comenzado en 2019, cuando la víctima tenía 11 años, y se habrían producido en distintas oportunidades mientras el acusado, quien era pareja de su madre, se encontraba a cargo de su cuidado.
La acusación comprende tres hechos de abuso sexual simple agravado y un hecho de abuso sexual con acceso carnal agravado, además de hechos de coacción y amenazas que, según la investigación, habrían tenido como finalidad intimidar a la adolescente y evitar que revelara las situaciones de abuso.
La investigación también comprende hechos posteriores de amenazas y violencia contra la madre de la adolescente. Entre ellos, un episodio ocurrido en febrero de 2024, en el que el acusado habría agredido físicamente a su expareja y le habría provocado lesiones que demandaron 20 días de curación y 15 días de incapacidad para el trabajo.
No se identifica al imputado ni se brindan otros datos que permitan individualizar a las víctimas, con el fin de resguardar su intimidad y sus derechos.
