La Justicia mendocina condenó a Kumiko Kosaka, religiosa japonesa de 51 años, por delitos sexuales contra menores hipoacúsicos. La sentencia no está firme y la mujer permanecerá en libertad mientras se tramita la apelación.
La Justicia de Mendoza condenó a Kumiko Kosaka, una religiosa japonesa de 51 años, a 20 años de prisión por delitos sexuales cometidos contra menores hipoacúsicos que asistían al Instituto Antonio Próvolo, ubicado en Luján de Cuyo. La sentencia aún no está firme y la mujer permanecerá en libertad mientras avanza la instancia de apelación.
El Tribunal Penal Colegiado N.º 2 de Mendoza estableció además una inhabilitación de 10 años para trabajar con menores, le prohibió salir del país y ordenó la retención de su pasaporte. También fijó una fianza de $15 millones.
La condena se conoció luego de que, en agosto, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza revocara la absolución que Kosaka había recibido en 2023 y estableciera su responsabilidad en distintos hechos de abuso sexual vinculados al instituto.
Una condena que todavía puede ser apelada
Aunque el tribunal fijó una pena de 20 años, Kosaka no será trasladada a una cárcel por el momento. La razón es que la sentencia todavía puede ser recurrida y, por lo tanto, no se encuentra firme.
La defensa de la religiosa sostiene su inocencia y ya anticipó que recurrirá la decisión ante la Justicia nacional. Mientras se tramiten los recursos, deberá cumplir las restricciones impuestas por el tribunal.
La Fiscalía y los abogados de las víctimas habían solicitado una pena de 22 años de prisión, además de 10 años de inhabilitación para desempeñarse en actividades vinculadas con menores. Finalmente, los jueces establecieron una condena de 20 años.
El giro que cambió el caso
La situación judicial de Kosaka había dado un giro en agosto de este año, cuando la Suprema Corte de Mendoza revirtió la absolución dictada en 2023.
El máximo tribunal provincial consideró acreditada su participación en distintos hechos y ordenó que otro tribunal determinara la pena correspondiente. De esta manera, la religiosa pasó de estar absuelta a recibir una condena de dos décadas de prisión.
El caso había comenzado años atrás a partir de denuncias de niños y adolescentes sordos que asistían al Instituto Antonio Próvolo, una institución religiosa que funcionaba como escuela y albergue en Luján de Cuyo.
El caso Próvolo
El expediente Próvolo se convirtió en uno de los casos de abusos sexuales más resonantes vinculados a una institución religiosa en Argentina.
Las investigaciones comenzaron en 2016 y derivaron en varios procesos judiciales. En el primer gran juicio fueron condenados los sacerdotes Horacio Corbacho y Nicola Corradi, además del jardinero Armando Gómez, por delitos sexuales cometidos contra alumnos del establecimiento.
Corbacho recibió una condena de 45 años de prisión, mientras que Corradi fue condenado a 42 años y Armando Gómez a 18 años. Corradi murió mientras cumplía su condena.
En el segundo proceso judicial, que tuvo como protagonistas a varias mujeres vinculadas al instituto, Kosaka había sido absuelta junto con otras acusadas en 2023. Sin embargo, esa decisión fue posteriormente revisada por la Suprema Corte mendocina.
Ahora, con la nueva condena, la religiosa deberá afrontar una nueva instancia judicial. Si la sentencia queda firme, podría comenzar a cumplir los 20 años de prisión impuestos por el tribunal mendocino.
