En la Quebrada de Moreira, en la primera curva del descenso hacia la ruta N° 1, una perra adulta de color chocolate permanece en el lugar desde hace tres meses. Vecinos le acercan comida y agua, pero el animal no permite que se le aproximen.
En la Quebrada de Moreira, en la primera curva que inicia el descenso hacia la ruta N° 1, hay una perra abandonada. Lleva tres meses en ese sitio. Según se observa, el animal permanece a la espera de quien la dejó allí. No se aleja del lugar y evita el contacto con las personas que transitan la zona.
La perra es adulta, joven, de color chocolate. A causa del estrés, su pelaje va perdiendo brillo. Durante los noventa días que lleva en el lugar, ha sido alimentada y hidratada por transeúntes. Se pueden ver envases de plástico, alimento y huesos en los alrededores. A pesar de que varias personas le han ofrecido comida y agua, el animal no permite que se le acerquen.
El lugar no cuenta con poblado cercano, barrio ni vivienda alguna que pueda servir de refugio. Por las noches, la perra cruza de un carril a otro entre autos y motos que la esquivan. Con la llegada del verano, quedará expuesta al calor y sin agua.
La situación fue relatada por Celia Sarquís, quien describió el comportamiento del animal y las condiciones del entorno.
