Los restos de insectos en parabrisas y carrocería pueden afectar la visibilidad y la estética del vehículo. Especialistas recomiendan métodos simples para eliminarlos sin productos químicos agresivos.
La acumulación de insectos en el parabrisas y la carrocería de los vehículos, especialmente tras viajes por ruta o autopista, genera dificultades que van más allá de lo estético: los restos pueden obstruir la visión del conductor y las escobillas del limpiaparabrisas a veces los esparcen en lugar de limpiarlos.
El primer paso consiste en verificar el estado de las escobillas, ya que el uso y el paso del tiempo las deterioran. La goma desgastada puede rayar el vidrio, por lo que los expertos recomiendan cambiarlas una vez al año. También es importante controlar el nivel del líquido limpiaparabrisas: algunos productos específicos, disponibles incluso en línea, ayudan a desengrasar la zona. Usar agua de canilla directamente puede obstruir los conductos.
Para eliminar los insectos adheridos, se debe evitar aplicar productos químicos sobre la carrocería caliente, ya que reduce su efectividad. Se aconseja usar un trapo de microfibra y ablandar la zona con agua antes de limpiar, para no dañar la pintura. Si los restos persisten, se puede cubrir la zona con una toalla humedecida en agua y jabón durante varias horas o toda la noche.
Otro método es el lavado a presión con movimientos uniformes en las partes más expuestas, como parabrisas y espejos retrovisores, seguido de cepillado y enjuague. Para proteger el frente del vehículo, se pueden aplicar selladores y ceras que evitan que los insectos se incrusten. También se puede preparar una mezcla de cuatro cucharadas de bicarbonato de sodio por litro de agua tibia y limpiar con un paño.
En los últimos años aparecieron sprays a base de silicona que se comercializan en plataformas online, en bidones de 5 litros que deben diluirse al 90% con agua. Estos productos no son aptos para interiores, tapizado de techo ni asientos.
