Los candidatos presidenciales de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, finalizaron sus campañas el sábado con actos en Río de Janeiro y Belo Horizonte, de cara a la segunda vuelta electoral del domingo. Las encuestas indican un empate técnico.
Los candidatos presidenciales de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, cerraron sus campañas el sábado con miras al balotaje del domingo, en un contexto de paridad según las encuestas.
Lula da Silva encabezó una caravana en las playas de Copacabana, en Río de Janeiro, y luego se trasladó a San Pablo. «Estoy seguro de que vamos a ganar las elecciones. Pueden anotar ahí: mañana seré elegido presidente de la República otra vez», declaró a la prensa.
Flávio Bolsonaro realizó una caravana de motociclistas en Belo Horizonte y posteriormente se dirigió a Río de Janeiro, donde fue recibido por una multitud. Su campaña se orientó a captar votos de indecisos y de quienes se abstuvieron en la primera vuelta, que sumaron aproximadamente 33 millones de personas.
En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos y Lula el 45%, según los resultados oficiales. Las últimas encuestas muestran un empate técnico, con una mínima ventaja para Bolsonaro.
Un total de 158 millones de ciudadanos están habilitados para votar por el próximo presidente, quien gobernará desde principios de 2027 hasta 2031.
Durante el debate del viernes, Lula da Silva se molestó cuando Bolsonaro lo llamó «nuevededos», en alusión a un accidente que sufrió en su adolescencia cuando trabajaba como mecánico. Lula se retiró del atril y dijo: «No voy a permitir que un miliciano me llame nuevededos, alguien que nunca trabajó en la vida, que el primer empleo que tuvo es falso». Flávio Bolsonaro se disculpó.
