La diseñadora Geraldine Koncar describió en una entrevista cómo elaboró el casquete de cristales transparentes que Lali Espósito llevó durante su casamiento con Pedro Rosemblat. La pieza, confeccionada a mano, requirió más de 3200 cristales y 30 horas de trabajo artesanal.
La diseñadora Geraldine Koncar brindó detalles sobre el tocado de cristales transparentes que la cantante Lali Espósito utilizó durante su casamiento con Pedro Rosemblat. La pieza fue diseñada especialmente para la artista y se convirtió en uno de los accesorios destacados de su estilismo nupcial.
Origen del diseño
Según declaró Koncar en una entrevista exclusiva con la revista CARAS, la propuesta surgió de la propia Espósito durante una prueba de vestuario para los premios Billboard. En ese encuentro, la cantante se estaba probando el segundo cambio de su vestido de novia y le solicitó a la diseñadora «unas magias» para la cabeza.
«La idea surgió 100% de Lali, yo ya le había hecho muchas cosas para la cabeza a lo largo de los años, y cuando fui a probarle el vestido de cadenas para los premios Billboard, ella se estaba probando el segundo cambio de vestido de novia y me dijo que quería ‘unas magias’ para la cabeza», recordó Koncar.
La diseñadora destacó la participación de la artista en el proceso creativo: «Ella siempre está en todos los detalles, no deja nada librado al azar, si bien me da libertad y confía en mi trabajo, sabe perfectamente lo que quiere y cómo lo quiere y es un placer para mí porque siempre coincidimos». También mencionó a Manu Venancio, estilista de la cantante, quien suele aprobar sus creaciones.
Características de la pieza
El tocado consistió en un casquete que cubrió toda la cabeza y se extendió en flecos sobre el rostro y el cabello. Estuvo compuesto por más de 3200 cristales transparentes de diferentes tamaños y formas, entrelazados en formas orgánicas y asimétricas. La parte frontal presentó flecos irregulares que enmarcaron el rostro, mientras que en la zona posterior se prolongaron hilos con cristales de mayor tamaño similares a caireles.
Para su confección, Koncar utilizó técnicas de alambrado de joyería con alambre de plata 925 y enhebrados de tanza transparente, lo que permitió que algunos cristales parecieran suspendidos. Todo el armado se realizó a mano y demandó más de 30 horas de trabajo artesanal.
La pieza fue llevada personalmente por la diseñadora a la locación de la boda durante la mañana de la celebración, sin necesidad de modificaciones tras la última prueba.
Tendencias en accesorios nupciales
Consultada sobre las tendencias actuales, Koncar observó un cambio en los accesorios que acompañan a las novias. «Hay fuertes referencias al estilo vintage, ya sea con tiaras, velos, casquetes, hebillas, tocados alambrados y hasta plumas estilo años 20», explicó.
En cuanto a los materiales, señaló que las flores naturales están siendo desplazadas por opciones de metal: «Las flores naturales son desplazadas por las de diferentes metales, en plata, bronce viejo, oro antiguo y filigranas». También destacó la presencia de pequeñas joyas distribuidas en la cabeza y a lo largo del pelo, que generan «brillos sutiles con efecto de destellos flotando».
Para la pista de baile, indicó que las novias optan por cambiar el look y usar maxitocados de plumas «boho», con predominio de tonos claros como blanco, marfil, plata y beige, y referencias a festivales como Coachella o Burning Man. Entre las opciones más llamativas mencionó sombreros intervenidos con brillos, vinchas con estrellas y tocados XL con flores de seda, palabras como Bride y hasta diseños que recrean una torta de tres pisos.
Trayectoria de Geraldine Koncar
Geraldine Koncar es hija de Gabriella Capucci, quien fundó la marca homónima con un local sobre la avenida Alvear en 1962, dedicado a la alta costura y los vestidos de novia. Tras el fallecimiento de su madre en 1989, cuando tenía 16 años, Koncar quedó al frente del emprendimiento y desde entonces se ocupa personalmente del diseño y la confección de sus piezas.
Su vínculo con el universo creativo comenzó en la infancia, con interés por el dibujo y la pintura, a los que luego sumó la fotografía. Desde los 12 años diseña y arma accesorios. A lo largo de su trayectoria también trabajó en vestuario para cine, teatro, televisión, shows y videoclips.
Con Lali Espósito, construyó una relación profesional que comenzó en 2012 y 2013, durante los primeros pasos de la cantante como solista. «Me ocupo de la marca desde 1989, cuando ella falleció. Yo tenía 16 años y desde entonces diseño y hago todo yo a mano», concluyó sobre su recorrido.
