El senador nacional Flavio Fama ratificó su continuidad en la política partidaria y dentro de la Unión Cívica Radical (UCR), aunque cuestionó duramente la situación interna del partido tras las últimas elecciones. Las definiciones surgieron durante una entrevista en el programa El Ágora, que se emite por TVEO, donde el periodista Marcelo Sosa lo consultó sobre su futuro político y el rol del radicalismo en Catamarca.
Ante la pregunta directa sobre si seguirá militando en la UCR, Fama fue contundente. “Yo voy a seguir en el radicalismo, yo soy afiliado al radicalismo”, afirmó. Sin embargo, señaló que la dirigencia no asumió responsabilidades después de los resultados electorales. “Desde el 26 de octubre para acá, no los escuché hacer ninguna autocrítica, no escuché a nadie decir absolutamente nada”, cuestionó.
El senador hizo un repaso crítico del desempeño electoral del partido. “Pasamos de siete diputados a dos diputados. Nunca hemos tenido un desempeño tan pero tan pobre como en esta ocasión”, expresó, y remarcó que por primera vez en la historia la UCR se quedó sin representación en el Concejo Deliberante de la Capital.
Fama también recordó que su sector fue excluido de la interna partidaria. “Cuando pedí que se abriera el partido, a nosotros nos dejaron afuera de la competencia, con una movida de escritorio nos dejaron afuera”, apuntó en alusión a decisiones internas que, según él, limitaron la participación de otros espacios radicales.
Además, advirtió que si no hay cambios profundos, la crisis partidaria se profundizará. “Si seguimos pensando así, ese será el camino”, dijo, y agregó que “la gran mayoría” de los afiliados está disconforme con la conducción actual.
Respecto a su futuro político personal, dejó en claro que no planea retirarse de la actividad, que continuará participando y mantendrá sus posiciones dentro del espacio opositor. “Yo voy a seguir”, insistió, aunque evitó anticipar candidaturas o roles específicos.
Las declaraciones reabren el debate interno en la UCR catamarqueña y ponen de relieve las tensiones tras un proceso electoral que dejó al partido en uno de sus momentos más débiles.
