domingo, 7 de diciembre de 2025 15:00
El 6 de enero promete ser una fecha inolvidable en la casa de Fabián Cubero. Allegra, la segunda hija del ex futbolista y Nicole Neumann, está a punto de celebrar sus 15 años, un evento tradicional cargado de ilusión para cualquier adolescente. Sin embargo, esa ilusión llega teñida de polémica, ya que Nicole no estará presente en la gran noche de su hija.
La periodista Laura Ubfal fue quien encendió la mecha al confirmar lo que muchos sospechaban. “La postura de Nicole es inflexible”, aseguró, dejando en claro que el conflicto con su exmarido y con Mica Viciconte es una barrera imposible de atravesar. Y así, una fecha que debería unir, vuelve a quedar partida al medio por disputas adultas.
Mientras tanto, en el hogar de Cubero el clima es completamente distinto. Preparativos, emoción y una organización que avanza a toda velocidad. Viciconte tomó el mando sin titubeos y ya tiene listos “los canjes soñados” para que la cumpleañera viva una noche épica: catering top, cotillón, video y hasta los infaltables stands de glitter. Una fiesta a la altura de una estrella adolescente.
Lejos de quedar relegada, Allegra participa activamente. Opina, elige y define cada detalle junto a su papá, Mica, su hermanito Luca y también con sus hermanas Indiana y Sienna. La joven quiere que ese día sea tan especial como lo imaginó siempre.
Eso sí, la ausencia de Nicole no significa una desconexión total con su hija. Según trascendió, la modelo y su marido, Manu Urcera, se harán cargo del tradicional viaje de 15. Una forma de compensar el faltazo en el evento más importante de la vida social de la adolescente.
Lo curioso es que la relación entre Nicole y Allegra está en buen momento. “La relación madre e hija marcha bien”, aseguran desde su círculo. De hecho, la modelo acompañó a la joven hace días a renovar su look con un rubio impactante para arrancar con todo el nuevo año.
Entonces, ¿qué pesa más? ¿El amor maternal o la batalla interminable con Cubero y Viciconte? Por ahora, Neumann mantiene firme su decisión. Y aunque nadie se atreve a decirlo en voz alta, la gran perjudicada es una sola, Allegra.
