El Gobierno nacional busca modificar la Ley de Glaciares, vigente desde 2010, una norma que convirtió a Argentina en el único país del mundo con legislación específica para la protección de los ambientes glaciares y periglaciares. La propuesta aún no se conoce de manera pública, pero ya es agenda para el presupuesto 2026 y centro de debate debido a su impacto potencial en la actividad minera y en la gestión de los recursos naturales.
La Ley 26.639 define a los glaciares como bienes públicos e incorpora criterios de preservación para resguardar recursos hídricos, biodiversidad, información científica y zonas con valor turístico. Establece además la prohibición de actividades que puedan afectar estos ambientes, como el uso de sustancias contaminantes, infraestructura y la exploración y explotación minera.
Uno de los puntos que genera mayor controversia es la intención del oficialismo de revisar la definición de ambiente periglacial, un concepto central en la ley vigente.
Se trata de áreas que no siempre contienen glaciares visibles, pero que presentan suelo congelado y ciclos de congelación y descongelación. En estos sectores puede existir hielo subterráneo, lo que los convierte en reservas relevantes de agua dulce.
“Ahora Argentina es RIGI Landia”
El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, afirmó recientemente que la modificación busca otorgar a las provincias mayor potestad sobre sus recursos naturales. Según explicó, el principal interés se centra en ampliar la extracción de cobre, un mineral con creciente demanda para tecnologías vinculadas a la transición energética.
Para el funcionario, la iniciativa representa “un ejercicio del federalismo” que permitiría “aprovechar las riquezas naturales” del país. De acuerdo con el Observatorio RIGI, hasta ahora se presentaron 19 solicitudes de adhesión al régimen, de las cuales 7 fueron aprobadas y 1 rechazada, en su mayoría vinculadas a proyectos de cobre, oro, litio y a iniciativas destinadas a expandir las exportaciones de Vaca Muerta.La discusión por el ambiente periglacial
El nuevo inventario 2024 y la reducción del área glaciar
El Inventario Nacional de Glaciares, actualizado en 2024 con imágenes satelitales del año 2020, confirmó una disminución del 8% en el área cubierta por glaciares a nivel país. La comparación con el inventario presentado en 2018 —basado en imágenes de 2010— mostró una reducción total de 21,75 km² en aproximadamente diez años.
En este informe, Catamarca y Salta aparecen como las provincias con mayor cantidad de cuerpos de hielo: 714 glaciares cada una, con áreas cubiertas de 59,54 km² y 32,71 km², respectivamente.
El estudio detalla que Catamarca cuenta con 694 glaciares, que abarcan una superficie total de 59,10 km². Esa cobertura se distribuye en 24,76 km² de hielo descubierto, 14,57 km² de glaciares de escombros, 19,76 km² de manchones de nieve.
La actualización del inventario se enfocó en un sector ubicado entre las nacientes de las subcuencas Vinchina–Bermejo, el sector del Blanco Superior (afluente del Río Jáchal) y una porción de Laguna Verde, dentro de la subcuenca del río Abaucán, en jurisdicción de Catamarca y La Rioja.
El área de estudio cubrió desde los 4.000 msnm, donde aparecen los primeros cuerpos de hielo, hasta los 6.882 msnm, correspondientes a una de las cumbres del Monte Pissis.
La posición del gobierno de Catamarca
El gobernador Raúl Jalil participó en la Mesa del Cobre realizada en Mendoza en noviembre. Durante la instancia, hizo referencia a la actividad litífera en la provincia y, si bien no se pronunció específicamente sobre la modificación de la Ley de Glaciares, sí expuso argumentos a favor de su revisión:
“Todas las provincias entendemos el rol de los minerales críticos en la transición energética y en la lucha contra el cambio climático. Por eso acompañamos la propuesta de avanzar hacia un régimen legal especial que garantice seguridad jurídica y estabilidad impositiva para una actividad que requiere inversiones de muy largo plazo”, indicó.
Qué advierten especialistas sobre posibles modificaciones
La geóloga Laura Zalazar, coordinadora del Inventario Nacional de Glaciares, sostuvo al medio Chequeado, que la protección del ambiente periglacial implica resguardar cuerpos de hielo que funcionan como reservas estratégicas de agua dulce.
“En el inventario se incluyeron glaciares de escombros, representativos del ambiente periglacial. Si detectamos que el último glaciar de escombros llega a 3 mil metros de altura, es probable que por encima encontremos un ambiente periglacial y hielo”, explicó.
También advirtió que “Puede que algún cuerpo de hielo no esté incluido en el inventario, pero eso no implica que no exista; desde la ciencia se trabaja con incertidumbre”.
