sábado, 3 de enero de 2026 17:00
Jorge Rial pensaba en vacaciones, descanso y desconexión, pero el destino le tenía preparado un sacudón literal. Mientras disfrutaba de unos días en la Ciudad de México, el periodista fue sorprendido por un fuerte sismo que activó de inmediato el sistema de alarmas y obligó a evacuar edificios en cuestión de minutos.
El conductor relató la experiencia en primera persona y dejó en claro que fue un momento límite. Todo ocurrió temprano, cerca de las ocho de la mañana, cuando la alarma sísmica comenzó a sonar en distintos puntos de la ciudad. Aunque el epicentro del terremoto se registró en Acapulco, a casi 400 kilómetros de distancia, el movimiento se sintió con claridad en la capital.
Rial no dudó y salió a la calle junto a cientos de personas. Desde sus historias de Instagram, el ex Intrusos describió el impacto emocional del momento con una frase que se volvió viral: “Mi primer terremoto en México, 6.6 en Acapulco. Se sintió fuerte. Solo un susto”.
Como si hiciera falta alivianar la tensión, musicalizó el posteo con Cuando pase el temblor, de Soda Stereo. En las imágenes que compartió se observa a una multitud reunida en plena calle, sin corridas ni gritos. Sobre eso, Jorge destacó un aspecto que lo dejó sorprendido: “Impresionante el sistema de alarma. El orden de la gente para evacuar. Nadie nervioso, todos saben qué hacer”.
El periodista explicó que, pese a la distancia con el epicentro, el edificio donde se alojaba se movió con intensidad. “El terremoto se produjo en Acapulco, a 380 kilómetros de la Ciudad de México, pero se sintió fuerte”, detalló, subrayando la magnitud del fenómeno natural.
Lejos del dramatismo, Rial eligió un tono reflexivo y calmo para cerrar su testimonio. “Tembló el edificio. Uno sale con lo puesto. Ya pasó”, escribió, transmitiendo tranquilidad a sus seguidores que se mostraron preocupados por su estado. Incluso se permitió una frase con cierto humor y cariño hacia el país que lo recibió: “México terminó de adoptarme”.
El susto quedó atrás, no hubo heridos en su entorno y todo volvió rápidamente a la normalidad. Pero el recuerdo de la tierra en movimiento, sin dudas, quedará grabado como una nueva experiencia intensa que Jorge vivió lejos de casa, contando también su coqueteo con la muerte en Colombia.
