Juan José Felicia, uno de los propietarios de la distribuidora de Andalgalá, dio a conocer que sufrieron dos robos en el 2025.
El primer hecho, fue protagonizado por un vecino de esa ciudad. El segundo, por Néstor Torres (57) y Leonardo Buenamaizón (33), los dos hombres que entraron al negocio el 31 de diciembre último, para apoderarse de un botín millonario.
En una entrevista que brindó a la prensa, Felicia mencionó que el vecino que participó en el primer robo murió por suicidio.
En tanto, Torres y Buenamaizón fallecieron tras caer del techo de la distribuidora.
Hace 35 años atrás se concretó el primer robo en el local comercial. Fue el primero de los tres robos en total que hubo.
De acuerdo con lo que relató Felicia, nunca tuvieron un robo de tal magnitud como el que llevaron adelante Torres y Buenamaizón.
“El dinero o lo material va y viene. Pero la vida no. En el caso mío, siento la vida de estas dos personas (por Torres y Buenamaizón). Deja una marca en nuestro galpón para siempre. Eso es doloroso”, aseguró Felicia.
En la oportunidad, el hombre señaló que el 31 de diciembre su hijo arribó en las primeras horas de la mañana para abrir la distribuidora.
“Vino el hijo (por su hijo) a las 8.30. Yo estaba todavía en casa. Abre la puerta de entrada y cuando va a abrir la puerta del escritorio nuestro, se da con un revuelto adentro del escritorio de cajones, de un montón de cosas. La puerta del escritorio que da al otro galpón estaba abierta así que el hijo se asoma y se da con dos personas tiradas en el piso, que están muertas”, remarcó.
El sábado, El Ancasti dio a conocer que crecen las sospechas de que el golpe a la distribuidora fue planificado con anticipación.
Los investigadores estiman que, en la preparación del robo, hubo un estudio minucioso de los movimientos en el local comercial.
De acuerdo con la información a la que accedió este diario, Torres y Buenamaizón habrían contado con información certera, que recibieron de manera previa.
Ambos tenían datos de que ese 31 de diciembre iban a arribar dos camiones a la distribuidora.
Se trataba de dos vehículos que habían sido utilizados para repartir mercadería en varios puntos del oeste provincial y también en La Rioja, provincia de la que son oriundos Torres y Buenamaizón.
Esos camiones llegaron a la distribuidora horas antes de lo previsto.
Presuntamente, Torres y Buenamaizón contaban con la información de que el dinero era transportado por los camioneros o repartidores de mercadería.
Además, se supo que ambos sujetos ya habrían ejecutado golpes similares en la vecina provincia en contra de distribuidoras.
Se estima que los sujetos iban escapando del lugar con un botín de alrededor de 15 millones de pesos en cheques, dinero en efectivo y una baja cantidad de dólares.n
