lunes, 5 de enero de 2026 19:05
Desde este 1° de enero, China implementó un nuevo esquema de importaciones de carne bovina, que introduce cupos y aranceles diferenciales para los países proveedores. Argentina mantiene su cuota asignada de 511.000 toneladas, que tributa el arancel vigente del 12,5%, volumen suficiente para sostener los niveles de exportación actuales.
El cupo argentino incluye además un sendero de crecimiento gradual: se prevé un incremento del 2% en 2027 y otro 2% en 2028, llegando a 532.000 toneladas. La asignación se logró gracias a gestiones coordinadas entre el Gobierno nacional y el sector privado, destacando la colaboración con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
Pese a mantener los envíos, la Sociedad Rural Argentina (SRA) advirtió sobre los riesgos que implican las nuevas regulaciones para la competitividad del sector. Según Carlos Odriozola, coordinador de la Mesa de Carnes de la SRA, “no estamos de acuerdo con cualquier regulación, cupos o cuotas que se coloquen en el comercio… son trabas que generan distorsiones en los mercados y complicaciones comerciales”.
El dirigente destacó que, comparativamente, otros países exportadores sufrieron recortes significativos: Brasil perdió casi 400.000 toneladas y Australia cerca de 100.000. En este contexto, Odriozola valoró la estrategia de diplomacia económica activa, que permitió a la Argentina mantener sus niveles de exportación y evitar un impacto negativo en los precios de la hacienda.
Con este nuevo esquema, el sector ganadero enfrenta un escenario de mayor complejidad, donde la planificación exportadora y la competitividad serán clave para sostener la presencia argentina en el principal mercado externo de carne vacuna.
