El presidente de la Federación Económica de Catamarca, Marcelo Coll, y el referente de la Unión Comercial, Sebastián Luna Guzmán, coincidieron en un diagnóstico crítico sobre la situación del comercio y las pymes en la provincia: caída del consumo, costos que no pueden trasladarse a precios y una economía que obliga al sector a pensar en sobrevivir antes que en crecer.
«Es indudable que estamos en crisis. Sería ilógico negarlo», afirmó Luna Guzmán en diálogo con Radio Ancasti. Describió un escenario radicalmente distinto al de los años de alta inflación: «Antes invertías en mercadería y, si no la vendías, la inflación te hacía ganar igual. Hoy es al revés: hay que tener el menor stock posible y vender al mejor precio».
Señaló que el consumidor ahora compara valores a través del comercio electrónico, lo que actúa como regulador automático de precios y deja poco margen a los comerciantes. «Antes el cierre y la apertura eran más o menos equitativos. Hoy vemos empresas que eran más grandes, con cierta solvencia, que han empezado a tambalear», advirtió.
Coll, por su parte, planteó el mismo diagnóstico en el marco de la audiencia pública por el incremento tarifario de EC SAPEM. «La crisis está manifiesta, no hace falta aclararla. Todas las empresas hemos ajustado muchísimo y no hemos salido a acomodar los precios. Yo hace un año y medio que no toco la tarifa. Si la toco, salgo de mercado», explicó.
En ese contexto, la Federación Económica rechazó de plano el aumento del 28% solicitado por la empresa distribuidora. «Ojalá yo pudiese hacer lo mismo. Si todos aumentamos un 28%, volvemos a lo que fue la Argentina de aquellos años que ojalá no vuelvan más», señaló. El titular de la entidad empresaria sostuvo que el límite aceptable no debería superar la inflación mensual, estimada en torno al 2%.
Costos y aumentos
Ambos dirigentes coincidieron en señalar que los costos siguen presionando sobre el sector sin posibilidad de traslado. Luna Guzmán apuntó a la carga impositiva: «Necesitaríamos que el IVA baje del 21%. No podemos mantener buenos precios cuando la mitad es impuesto». También mencionó la competencia desleal del comercio ilegal desde la frontera norte y el avance del comercio informal. Coll, en tanto, alertó sobre el impacto de nuevos aumentos tarifarios en la cadena de costos.
«Cualquier comercio chico de barrio está pagando entre $400.000 y $500.000 de electricidad. Una pyme importante no baja de dos millones. Si se mata a la pyme, se mata al sector productivo y la gente termina siendo una carga para el Estado», advirtió.
A pesar del cuadro crítico, ninguno de los dos dirigentes anticipó una ola de cierres masivos. Luna Guzmán señaló que el 90% de las pymes no está pensando en cerrar ni en despedir personal. «Nosotros vivimos de esto y conocemos a las familias que trabajan con nosotros. Hoy estamos pensando en sobrevivir; cuando esto mejore, recién ahí servirá la reforma laboral», sostuvo. También valoró el programa Marcatón como herramienta de sostén para el comercio: «Nos ha ayudado muchísimo. Ojalá algún día no lo necesitemos más porque estemos estables».
Coll, por su parte, valoró que el Gobierno provincial haya abierto el diálogo en el marco de la audiencia tarifaria. «Tenemos que agradecer al ministro de Desarrollo Productivo, Leonardo Zeballo y al Gobierno que ha abierto la conversación, que es lo primordial», señaló. Sin embargo, fue claro sobre el límite: «El crecimiento de la provincia viene a través del crecimiento de la pyme. Apoyemos y entendamos esta situación».
