La Cámara de Apelaciones de Nueva York ordenó la suspensión de todas las apelaciones en curso, una medida que refuerza la reciente decisión que revocó una condena millonaria contra el país.
En un nuevo desarrollo judicial, la Cámara de Apelaciones de Nueva York resolvió suspender todas las apelaciones vinculadas al juicio por la expropiación de YPF. Esta medida consolida el fallo reciente que dejó sin efecto la condena que obligaba a la Argentina a pagar más de 16.000 millones de dólares.
La decisión implica que todas las instancias en curso quedarán en pausa hasta que se definan los próximos pasos de los demandantes. Entre las opciones que evalúan se encuentran un pedido de reconsideración ante la misma Cámara o la eventual presentación de un recurso ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
El exprocurador del Tesoro, Sebastián Soler, explicó que la suspensión deriva directamente del fallo favorable a la Argentina y alcanza a todas las apelaciones pendientes. Esto incluye la presentada por el país contra una orden judicial previa que exigía la entrega de acciones de YPF.
Por su parte, el analista Sebastián Maril aclaró que las apelaciones «no fueron canceladas, sino suspendidas», mientras los demandantes avanzan en su estrategia para intentar revertir la decisión. Esta estrategia podría incluir una solicitud de revisión del fallo por todos los jueces del tribunal (rehearing «en banc»).
Los demandantes, las sociedades Petersen Energía Inversora y Petersen Energía —representadas por el fondo Burford Capital—, solicitaron y obtuvieron una prórroga de 28 días para presentar ese pedido de revisión. El tribunal fijó como nueva fecha límite el 8 de mayo de 2026.
El trasfondo del caso se remonta al fallo del 27 de marzo pasado, cuando la misma Cámara de Apelaciones revocó la sentencia de primera instancia. En su resolución, el tribunal consideró que la jueza de primera instancia, Loretta Preska, no interpretó correctamente la legislación argentina y ordenó revisar nuevamente el caso.
Con este nuevo paso, el proceso entra en una etapa de espera clave, mientras se define si la decisión favorable a la Argentina queda firme o si el litigio continúa en instancias superiores.
